Compartir

(ParísFrancia) Rayas de cocaína, críticas a compañeros y una Federación de “dinosauros”: el nadador francés Amaury Leveaux, cuádruple medallista olímpico, retirado en la actualidad, escribió una autobiografía, que aparecerá el miércoles en su país y que dará que hablar.

En “Sexo, droga y natación” (Editorial Fayard), Leveaux afirma que la cocaína fue consumida en el equipo francés de natación.

El exnadador asegura que esta droga, que él mismo probó en algunas ocasiones, fue consumida tanto en un marco festivo o como “producto dopante” al provocar “euforia”.

“Los aficionados de la natación (…) estarían asombrados al descubrir lo que pasa”, añade.

Leveaux habla de una escena en la que un “niño mimado del gran público” francés acaba “esnifando una raya de coca entre los senos” de una empleada de prensa en una velada en los Juegos Olímpico de Londres en 2012.

Tampoco salen bien parados los directivos de la federación francesa, a los que llama “dinosauros” que quieren “aprovecharse del sistema”, “ir a buenos restaurantes, beber grandes vinos”.

El exnadador de 29 años, quien se retiró en 2013, asegura que ha querido contar “el reverso de la decoración”.

“Estoy harto de leer libros de recuerdos y autobiografías de color de rosa”, escribe el nadador nacido en Belfort.

Leveaux dedica un capítulo a su amor “platónico” por la también nadadora francesa Laure Manaudou, que ocupa “una plaza aparte” en su corazón.

Cuando aborda el dopaje, el libro es a menudo alusivo, en un intento claro de no dar lugar a denuncias.

Cuádruple medallista olímpico (2008 y 2012), Leveaux posee el récord del mundo de 100 metros libres en piscina pequeña desde 2008 (44.94).

Su logro mayor es la medalla de plata en 50 metros libres en los Juegos de Pekín-2008, superado por el brasileño César Cielo, de quien también habla en el libro.

“Cuando pienso en esa segunda plaza, no es la derrota lo que me molesta hoy. Lo que me plantea un problema es el comportamiento de Cielo y de otros nadadores. Se ha encontrado en varias ocasiones sospechoso de hacer trampas. Llamemos las cosas por su nombre sin dar vueltas en círculo: sospechas de dopaje pesan sobre él, pero no se puede acusar sin pruebas”, afirma en su libro el nadador francés.

Dejar una respuesta