Compartir
"A veces hay que caerse para rebotar más alto", dice Leonardo Chacón, el mejor triatleta del país. Crédito de la foto Miguel Jara

Pañuelo en la cabeza, paso firme y el sudor recorriéndole las mejillas, así se reconoce a Leonardo Chacón en las diferentes carreras de diez kilómetros que participa.

La mirada se posa en él porque va codo a codo con los punteros, además su 1,79 centímetros de estatura y su figura delgada, flaco dirán algunos, pero son 68 kilos de fibra, hacen que Leo como le llaman, no pase desapercibido.

Leo aprieta los dientes y eleva el ritmo, su objetivo no es doblegar al guatemalteco Amado García o sacarle más ventaja a César Lizano y a otros atletas élite, su meta es destrozar al reloj.

Leonardo lucha por mejorar sus marcas, como hizo en la Candelaria en Cartago donde bajó en 14 segundos respecto al cronometraje del año anterior. El triatleta afina, mejora en atletismo para superarse como triatleta; a puro coraje, a puro carácter, Chacón se moldea, tal y como lo moldeó la vida para llegar a ser quien es hoy: el mejor triatleta del país y el campeón de Centroamérica y del Caribe en Mayagüez en el 2010.

Sus inicios no fueron fáciles, Leo piensa y regresa en el tiempo cuando tenía 11 años, cuando inició en el triatlón; cuando las dificultades apretaban y no habían los recursos económicos para surgir, pero pudo más la ilusión, los anhelos y los sueños de llegar a ser alguien.

Leonardo aseguró que está en triatlón gracias a todo lo que le han dado sus padres Rafael Ángel Chacón y Eugenia Corrales. "Aún no he podido devolverles lo que me han dado". Crédito de la foto Miguel Jara
Leonardo aseguró que está en triatlón gracias a todo lo que le han dado sus padres Rafael Ángel Chacón y Eugenia Corrales. “Aún no he podido devolverles lo que me han dado”. Crédito de la foto Miguel Jara

“Yo encontré en el Triatlón la forma de realizar mis sueños, de cumplir mis metas. Sabía que si ganaba carreras iba a tener la oportunidad de montarme en un avión, de conocer otros países y más adelante de obtener mis cosas personales, como mi negocio, una casa y la felicidad para compartirla con mi familia”, dijo Chacón, quien terminó de formarse gracias a la disciplina que encontró en el triatlón.

“No fue sencillo, me costó mucho porque mis hermanos y yo veníamos de una familia humilde donde no se tenía todo para todos. Muchas veces no había o no alcanzaba para todos. Cuesta mantenerse, pero a veces hay que caerse para rebotar más alto”.

Chacón ha tenido momentos duros en el triatlón, "he derramado lágrimas de sangre", expresó. Crédito de la foto Miguel Jara
Chacón ha tenido momentos duros en el triatlón, “he derramado lágrimas de sangre”, expresó. Crédito de la foto Miguel Jara

Leonardo luchó, se esforzó y no le importó ser solo un niño de 11 años para levantarse en las madrugadas y empezar a entrenar, sabía que debía forjarse un futuro.

“A las 3:30 de la madrugada mi papá me acompañaba, él iba con un foco para alumbrarme porque las calles de Liberia eran muy oscuras, mis padres lucharon por mí. Todavía imagino ver a mi padre sacar el salario para ayudarme con los gastos, para darme 200 dólares para completar un viaje al exterior. Él metía la mano a la bolsa por mí y se quedaba sin comprarse cosas que necesitaba, a veces ni ropa se compraba”, comentó Leo.

Esas caídas…

Chacón creció como deportista, como hombre y ser humano, ya no solo era conocido en su natal Liberia, sino prácticamente en todo el país.

“Es lindo que a uno lo reconozcan, pero eso es efímero, eso pasa, como pasa el dinero. El dinero me importa poco, lo requiero porque necesito vivir, pero no soy de lujos. Lo que más me interesa es que la gente reconozca como trabajo y se inspiren en eso, porque muchas veces lloré por ver un objetivo truncado”.

Esos momentos donde los triunfos se hicieron a un lado, donde las caídas lo dejaron atrás y dolían más en el alma que en el cuerpo, hicieron que el atleta flaquera, que llegara a pensar en retirarse del triatlón.

“Me dolió y sufrí mucho cuando no pude clasificar a las olimpiadas de China en el 2008. Tuve tres caídas en la competencia y perdí la clasificación; quienes decían ser mis amigos y me apoyaban desaparecieron. Me di cuenta que tenía pocos amigos y volví para demostrarles que no los necesitaba”.

Y cómo olvidar la caída en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Leo iba entre los primeros 18 y luchaba por una medalla, pero Simon Whitfield, competidor canadiense se le atravesó y cayó de la bicicleta. Sangrando, el tico siguió, el dolor le disminuyó las fuerzas, pero no la voluntad.

Esta imagen aún está en la memoria de los ticos. A Leo lo botaron en Londres 2012 y aún sangrando terminó la competencia. Crédito de la foto Comité Olímpico
Esta imagen aún está en la memoria de los ticos. A Leo lo botaron en Londres 2012 y aún sangrando terminó la competencia. Crédito de la foto Comité Olímpico

“Ese día terminé a puro coraje, no me iba a detener. Al principio la meta era luchar por algo grande, pero vino la caída y todo cambió, debía pelear por terminar. Fue duro llegar a una olimpiada y pensé no me voy a retirar”.

Hoy Leonardo Chacón sigue cumpliendo sus sueños, como cuando tenía 11 años y anhelaba viajar en avión. Hoy posee su negocio, una tienda de implementos deportivos y de desarrollo deportivo que abrió hace tres meses en Cartago.

Además es administrador de empresas con énfasis en comercio exterior y en lo deportivo espera seguir en el más alto nivel hasta que las fuerzas lo dobleguen; y en lo personal vivir feliz al lado de su esposa y sus padres, quienes “me dieron todo, sobre todo amor”.

Compartir
Artículo anteriorCalor de Omán le pasa la factura a Amador
Artículo siguienteChelsea sacó valioso empate en París
Tiene 20 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad Federada (hoy día Universidad San Judas). Desde 1996 laboró como periodista deportivo en el periódico Al Día. Dos años antes inició en deportes de La Nación. Colaboró con el programa ADN Deportes, proyecto radiofónico de Al Día. Creador del periódico regional Heredia Hoy, producto provincial de La Nación. En los últimos dos años se desempeñó como editor en deportes de Al Día. Para el periódico Al Día efectuó diversas coberturas deportivas nacionales, así como eventos internacionales como Juegos Deportivos Centroamericanos en 1997 en Honduras. Gira amistosa de la Selección a Corea y Japón en el 2002, Copa Oro del 2003, Copa América 2004 en Colombia y Perú. Mundial Juvenil 2007 en Canadá, Gira amistosa de la Selección a Europa en el 2010 y Copa América del 2011 en Argentina. Varios partidos eliminatorios de la Selección en diferentes procesos mundialistas en países como: Jamaica, Estados Unidos, Granada, México, Honduras y Guyana.

Dejar una respuesta