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Rocío Lobo y Gabelo Conejo apoyan con ilusión a sus hijos basquetbolistas, Luis Gabelo e Isaac.

La solidez como equipo, la firmeza como institución y los ambiciosos objetivos de un largo proceso tienen hoy al equipo Coopenae San Ramón en la cima del baloncesto costarricense.

Su último éxito en el Campeonato de la Primera División, luego de imponerse en la serie final a Super Cable Grecia, es el reflejo de un trabajo planificado de su directiva, plantel de jugadores y cuerpo técnico, encabezado por el entrenador estadounidense Josh Erickson, que llenó de ilusión a sus fieles seguidores.

Dos de los aficionados más cercanos al quinteto son el matrimonio de Luis Gabelo Conejo y Rocío Lobo, quienes se han esmerado en apoyar con esperanza el proyecto moncheño, motivados por la presencia de sus dos hijos basquetbolistas, Luis Gabelo e Isaac.

Gabelo y su papá, Rafael Conejo, de 94 años, felicitaron por el título a los herederos de la familia, Luis Gabelo e Isaac (foto cortesía familia Conejo Lobo).
Gabelo y su papá, Rafael Conejo, de 94 años, felicitaron por el título a los herederos de la familia, Luis Gabelo e Isaac (foto cortesía familia Conejo Lobo).

Ellos y buena parte de la nómina del grupo surgieron por la labor de la Asociación Ramonense de Baloncesto, “una organización sin fines de lucro dedicada a fomentar y desarrollar el baloncesto de San Ramon y de la zona”, reza en su perfil de Facebook.

Sin descuidar sus labores como preparador de porteros de las Selecciones Nacionales de la Fedefútbol, el reconocido mundialista de Italia 1990 y su familia se involucraron por completo en el plan de los ramonenses de hacerse grandes en el básquet tico.

Mientras su esposa Rocío es miembro de la junta directiva del equipo poeta y décadas atrás fue jugadora de baloncesto y hoy lo hace con la Selección Máster del país, Gabelo socorre en la comisión de finanzas junto a su presidente, Franklin Cubero, y Jesús Villalobos, para la búsqueda de recursos, cubrir los gastos y no arrastrar deudas.

Comparó la situación a la que tuvo el club Carmelita en fútbol, en la época del ya desaparecido dirigente, Carlos Cañón González.

“Nosotros hemos vivido intensamente este proceso desde hace seis años, luego de que San Ramón ascendiera a la Primera División. Se conformó una base de jugadores y se acompañó con la búsqueda de postes, procedentes de Limón. Al principio fue muy duro porque no teníamos patrocinadores y todo lo hacíamos con gente local, sin posteo”, explicó Gabelo a Crónica.cr.

HIJOS DEL BALONCESTO

Así llegaron sus hijos al equipo poeta. El mayor de Gabelo y Rocío, Luis Gabelo, de 24 años, es estudiante avanzado de farmacia y también gusta de practicar el triatlón, pero el deporte de los aros es lo suyo.

Su segundo hijo, Isaac, de 21 años, jugó fútbol como su padre y hasta integró una Preselección Sub-15. Al final se inclinó por jugar baloncesto, incluso estuvo becado para estudiar educación física en Estados Unidos, aunque no la pudo continuar debido a que ya había participado en torneos profesionales en el país.

“A mí me interesa que ellos sean deportistas y, gracias a Dios, lo son. Me tienen sin cuidado si hubieran sido futbolistas como el papá. Que practiquen deportes porque el deporte es salud. Nos llena de orgullo y felicidad que los muchachos practiquen deportes y no sean gente sedentaria”, enfatizó Gabelo sobre sus dos hijos metidos en el básquet.

Pero Gabelo y Rocío no son los únicos de la familia Conejo que se acercan al gimnasio del Polideportivo Rafael Rodríguez a respaldar al equipo ramonense. El papá de Gabelo, don Rafael, va a sus 94 años a disfrutar de estas veladas y, de paso, alentar a sus nietos.

Después de que San Ramón alcanzó el cetro, los Conejo Lobo salieron a festejarlo en familia. Los padres, Luis Gabelo y Rocío; los hijos, Luis Gabelo e Isaac; y Gloriana Hidalgo, novia de Luis Gabelo (foto de Facebook de Luis Gabelo Conejo).
Después de que San Ramón alcanzó el cetro, los Conejo Lobo salieron a festejarlo en familia. Los padres, Luis Gabelo y Rocío; los hijos, Luis Gabelo e Isaac; y Gloriana Hidalgo, novia de Luis Gabelo (foto de Facebook de Luis Gabelo Conejo).

EL PROCESO POETA, ¿DA PARA UNA DINASTÍA?

Uno de los pilares del éxito moncheño es Josh Erickson, entrenador de la Selección de básquet de Costa Rica, exasistente en la Universidad de Willamette en Salem, Oregon, y técnico en la Academia de Baloncesto de Estados Unidos.

El estadounidense, nativo de Portland, realizó en los últimos cuatro años un intenso trabajo táctico y de formación en ligas menores en San Ramón, a través de una academia, y el primer equipo. Hasta incluyó en su nómina a exjugadores del baloncesto universitario de la NCAA División I, siendo los últimos Georgio Milligan, de Nueva York, y Dijon Farr, de Arkansas.

El resultado de este esfuerzo se reflejó en el quinteto que se clasificó a todas las finales y alcanzó dos títulos nacionales (2012 y 2015) y uno de Copa (2013) en el deporte de los aros; los últimos logros que se adueñó fueron los Torneos de Apertura y Clausura, que les dio el cetro de la temporada 2014-2015.

“Somos un equipo limitado económicamente, pero intentamos, a base de unión y trabajo, tratar de cumplir con todo lo que corresponde como equipo. El aporte de Josh (Erickson), en la formación y en lo táctico, vino a darle un cambio total en la mentalidad, porque está muy capacitado y es muy conocedor de nuestro baloncesto”, resumió Gabelo Conejo.

En su opinión, el trabajo en equipo redundó en una armonía entre jugadores, cuerpo técnico, directivos y aficionados, que se reflejó en los gimnasios del país.

“Hubo mucha rotación, un buen perímetro de tiro, jugadores que penetraban muy bien y, sobre todo, una defensa muy sólida, que fue lo que nos dio muchos frutos este año”, agregó.

El estadounidense Josh Erickson (derecha) es el responsable técnico del éxito de Coopenae San Ramón en los últimos años en el baloncesto costarricense (foto Facebook Asociación Ramonense de Baloncesto).
El estadounidense Josh Erickson (derecha) es el responsable técnico del éxito de Coopenae San Ramón en los últimos años en el baloncesto costarricense (foto Facebook Asociación Ramonense de Baloncesto).

Gabelo Conejo es de la opinión de que el exitoso modelo de organización que siguió San Ramón en los últimos tiempos, puede reflejarse en el futuro para que se convierta en una dinastía, dentro del baloncesto costarricense de la Primera División.

“Nosotros pensábamos que, en tres años, íbamos a estar en los primeros lugares y en cinco pelear campeonatos. Pero el proceso se adelantó y ya al segundo año disputamos una final y en los últimos años hemos estado en todas las finales, con los logros ya alcanzados”, expresó con emoción al referirse al éxito continuo de la institución.

Para el exarquero del Albacete Balompié de España, Ramonense, Cartaginés, Herediano y la Sele, entre 1981 y 1997, la semilla que se sembró hace seis años en escuelas y colegios de San Ramón ya brinda beneficios a la ciudad poeta y sus alrededores.

Hoy posee una estructura sólida de 500 niños que juegan con pasión este deporte, incluido un grupo especial con Síndrome de Down y autismo. Gracias a esta realidad, el equipo de Coopenae San Ramón está encaminado a ganar más títulos en la Primera División y, al mismo tiempo, identificar y respaldar a los futuros talentos que surjan debajo del aro.

Procedentes de Estados Unidos, Giorgio Milligan y Dijon Farr fueron los dos refuerzos de San Ramón, en la campaña 2014-2015.
Procedentes de Estados Unidos, Giorgio Milligan y Dijon Farr fueron los dos refuerzos de San Ramón, en la campaña 2014-2015.
La unión de grupo fue fundamental para firmar el éxito en el básquet de San Ramón (foto Facebook Asociación Ramonense de Baloncesto).
La unión de grupo fue fundamental para firmar el éxito en el básquet de San Ramón (foto Facebook Asociación Ramonense de Baloncesto).
Bajo el mando del técnico Josh Erickson (arriba, de primero, de izquierda a derecha), Coopenae San Ramón logró  una química acertada en su plantel, que le permitió anexarse de los últimos cetros del Apertura y el Clausura (foto Asociación Ramonense de Baloncesto).
Bajo el mando del técnico Josh Erickson (arriba, de primero, de izquierda a derecha), Coopenae San Ramón logró una química acertada en su plantel, que le permitió anexarse de los últimos cetros del Apertura y el Clausura (foto Asociación Ramonense de Baloncesto).
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Tiene 35 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Noticias Monumental, de Radio Monumental (1981-1983), y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (1991-1992). Estuvo ligado al Grupo Nación, primero en la revista “Triunfo” (1983-1991 y 1992-1993), luego en los periódicos “Al Día” (1993-1995) y “La Nación” (1995-2014). Fue designado "Redactor del Año" de “La Nación” en 1997 y obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas” en 1993 (compartido) y 2013. Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional, especializado en datos de selecciones nacionales de fútbol y de los futbolistas costarricenses que juegan en el exterior. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo”, en la que responde consulta de los lectores. Tiene amplia experiencia en la cobertura de Mundiales de Fútbol en todas las categorías, así como de la Copa América 2011, la Copa de Oro del 2000 y la "Champions League" de la UEFA del 2000. Del 2010 al 2014 fue subeditor de Puro Deporte (“La Nación”), encargado de publicaciones deportivas especiales. Desde 1989 es corresponsal del semanario “France Football” de Francia y, desde 1990, integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania. A partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football”, para elegir cada año al mejor jugador del mundo.

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