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Deyver Vega (derecha) es una de las caras nuevas del proceso de Paulo Wanchope con Costa Rica. Aquí marca al defensa colombiano Camilo Zúñiga, en un amistoso jugado el pasado 6 de junio en Buenos Aires, Argentina (AFP).

San José (AFP). Un año después de su participación histórica en el Mundial de Brasil 2014, la selección costarricense de fútbol se propone romper otra barrera: ganar por primera vez la Copa de Oro, principal torneo de países de la Concacaf.

Sin embargo, el equipo que llega al torneo que arranca el 7 de julio en Estados Unidos dista mucho de aquel que desafió los pronósticos de los expertos al ganar “el grupo de la muerte” del Mundial, por encima de potencias futbolísticas como Italia, Inglaterra y Uruguay.

Bajo el mando de Paulo César Wanchope, un director técnico sin experiencia que sustituyó al colombiano Jorge Luis Pinto, el combinado tico ha tenido actuaciones poco convincentes en sus últimos fogueos, acumulando derrotas frente a Panamá, Colombia y España y un empate ante México.

Wanchope es el primero en reconocer que aquella selección mundialista es cosa del pasado.

“Ya lo que se hizo en el 2014 está en el olvido, este es un nuevo proceso. Los muchachos ya están enfocados en lo que se quiere, que es ganar la Copa de Oro”, expresó el entrenador costarricense el 27 de junio, después del empate con México.

Reconoció que algunos jugadores importantes como el capitán Bryan Ruiz y los laterales Cristian Gamboa y Junior Díaz no están en su mejor nivel, afectados por la poca actividad en los últimos meses con sus clubes europeos, pero aseguró que “están tomando ritmo”.

Wanchope conformó el equipo que disputará la Copa de Oro con una combinación de veteranos mundialistas y jóvenes que hacen sus primeros pinos con la selección mayor.

Aún con los cambios, analistas deportivos consideran que Costa Rica llega con la obligación de ganar el torneo por primera vez en su historia.

“Costa Rica nunca ha ganado la Copia de Oro y, en esta ocasión, llega mejor que nunca: con un brillante Mundial en Brasil 2014 y como la mejor selección de la Concacaf y número 14 del mundo según el ranquin de la FIFA. Por ello debe ganarla más allá de que el equipo atraviese un cambio generacional”, opinó Harold Leandro, analista deportivo del sitio de internet Crónica.cr.

Uno de los héroes de Brasil 2014, el arquero Keylor Navas del Real Madrid, quedó fuera del combinado por una lesión en el tendón de Aquiles, mientras otros que disputaron el torneo no fueron llamados por criterio técnico o lesiones.

El accionar de la Sele gira en torno a Bryan Ruiz en el mediocampo, pese a que el habilidoso zurdo denota falta de ritmo por la poca actividad que ha tenido desde que su equipo, el Fulham inglés, cayó a segunda división el año pasado.

Adelante tiene como figura estelar al atacante Joel Campbell, quien la última temporada tuvo actividad con el Villarreal español y actualmente busca equipo tras no entrar en los planes del Arsenal inglés.

En la parte baja sobresale la presencia sólida de Giancarlo Pipo González, del Palermo de Italia, como guardián del arquero Esteban Alvarado, quien no estuvo en el Mundial por problemas de disciplina.

A ellos se les unen jugadores nuevos como los atacantes Johan Venegas de Alajuelense y David Ramírez de Saprissa, quienes se han ganado la confianza del director técnico.

Para Leandro, los rivales a vencer para los ticos son México y Estados Unidos, las dos potencias de la Concacaf.

“México no mostró nada del otro mundo en el amistoso (contra Costa Rica) y solo resta ver qué tiene Estados Unidos. Los demás no tienen el estatus de Costa Rica”, consideró Leandro.

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