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Alexánder Robinson es el caso número 15 por dopaje del fútbol costarricense. Esta vez, el defensor recibió una pena de cuatro años, tras salir positivo en un examen que se le practicó tras la final del Apertura 2014 en Guatemala (foto Antigua GFC).

La carrera deportiva del defensor costarricense, Alexander Robinson Delgado, se cortará por cuatro temporadas, hasta enero del 2019, luego de que esta semana se confirmó un castigo de toda actividad futbolística por ese período, tras haber dado positivo en la contramuestra de un examen que se le realizó en diciembre después de la final del Torneo de Apertura 2015.

La resolución en contra de Robinson se la comunicó el Comité Normalizador de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala (Fedefut), junto a tres compañeros del tico del excampeón nacional chapín, el Antigua GFC, el argentino Alejandro Díaz y los chapines Leonel Aroche y Víctor Ayala, quienes también fueron sancionados cuatro años por el mismo motivo.

Su nombre se une a otros procesos similares de doping que, en el pasado, sufrieron en el balompié nacional los exjugadores Alexánder Víquez, Johnny Murillo, Austin Berry (en dos ocasiones), Ronald la Bala Gómez, Mauricio Montero, Luis José Herra, Leonardo Fabio Jiménez, Carlos Alemán, Javier Gutiérrez, Andy Furtado, Kevin Stewart, Carlos Quesada, Roberth Arias y David Diach, quien sigue activo en la Segunda División tica.

El doctor Rafael Robles, que preside la Comisión Médica de la Fedefut, explicó que en diciembre pasado, cuando el equipo antigüeño salió monarca, Robinson, Díaz, Aroche y Ayala ingirieron el esteroide anabólico SARM S-22, “que promueve el crecimiento del músculo esquelético”, según detalló el diario Prensa Libre de Guatemala.

Los futbolistas de Antigua GFC, Alejandro Díaz, Víctor Ayala, Leonel Aroche y Alexander Robinson, fueron suspendidos del fútbol profesional por cuatro años (fotos sitio web 'Soy502').
Los futbolistas de Antigua GFC, Alejandro Díaz, Víctor Ayala, Leonel Aroche y Alexander Robinson, fueron suspendidos del fútbol profesional por cuatro años (fotos sitio web ‘Soy502’).

De esta forma, el exdefensor del Saprissa y sus colegas quedaron inhabilitados de jugar por cuatro años de toda actividad en el fútbol profesional en Guatemala y el mundo, que cuenta a partir del 28 de enero del presente año y vence el 27 de enero del 2019.

La Comisión de Expertos integrada por el médico Carlos Álvarez, Gustavo Rewolt y Elvia González, todos miembro de la Mesa Técnica de la Agencia Nacional de Antidopaje de Guatemala, citaron y escucharon a los implicados, para luego analizar todo lo actuado por la Comisión Médica de la Fedefut, antes de llegar a esta conclusión.

Sobre el tema, la Federación de Fútbol de Guatemala informó que les enviarán el detalle de la sanción a la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), para que sea del conocimiento de los altos jerarcas del fútbol mundial.

Los cuatro futbolistas citados tuvieron la oportunidad de explicar cómo llegó la sustancia a su cuerpo y quién o quiénes se las suministró. Sin embargo, no hicieron uso de ese derecho, por lo que ahora deberán de afrontar las consecuencias.

El comunicado de prensa oficial del Comité Normalizador de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala sobre el castigo para cuatro futbolistas del Antigua GFC, campeón del Torneo de Apertura chapín 2015, incluido el zaguero costarricense Alexander Robinson (Imagen de la página 'web' de la Fedefut de Guatemala).
El comunicado de prensa oficial del Comité Normalizador de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala sobre el castigo para cuatro futbolistas del Antigua GFC, campeón del Torneo de Apertura chapín 2015, incluido el zaguero costarricense Alexander Robinson (Imagen de la página ‘web’ de la Fedefut de Guatemala).

“Se notificó a los jugadores la resolución final emitida por el Tribunal de Expertos o Comité Disciplinario en materia de dopaje”, reza el comunicado oficial de la Federación Nacional de Fútbol chapín. “En la misma se resuelve que los jugadores violaron el artículo 6 del Reglamento Antidopaje de la FIFA”, continuó el escrito.

Esta resolución facultada para ser apelada ante la FIFA y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), en un proceso largo y donde, históricamente, los afectados tiene escasas posibilidades de revertir la sanción.

El hermano mayor de Alexander, Bertony Robinson, anunció en nacion.com que sí reclamarán el caso, pues el deseo de la familia es llegar a las últimas consecuencias de este caso.

“Hay una sanción de la Federación de Guatemala, pero eso no quiere decir que estamos de acuerdo, tampoco quiere decir que eso esté bien fundamentado. El día uno de la toma de controles se dieron una serie de anomalías que son absurdas en el mundo del dopaje: los doctores de la federación encabezados por el doctor Robles y Motta hicieron las cosas de manera incorrecta. Todo el procedimiento estuvo mal porque ellos son ineficientes”, aseguró Bertony.

Manfred Russell, volante de Antigua GFC, podrá seguir jugando sin problemas en el fútbol chapín, luego de que fue exonerado de culpa en el examen 'doping' que se le hizo tras la final de Apertura 2015, en diciembre pasado (foto de 'Prensa Libre', de Guatemala).
Manfred Russell, volante de Antigua GFC, podrá seguir jugando sin problemas en el fútbol chapín, luego de que fue exonerado de culpa en el examen ‘doping’ que se le hizo tras la final de Apertura 2015, en diciembre pasado (foto de ‘Prensa Libre’, de Guatemala).

Agregó que reunieron pruebas de que se pudo dar una manipulación del material analizado. “La prueba A y B sale con una sustancia ilícita, pero eso no quiere decir que la sustancia estuvo en el cuerpo. El manejo fue inaceptable y tenemos argumentos bastantes sólidos, que nos podrían permitir concluir que se manipularon las muestras de manera indebida y eso pudo crear contaminación en la orina, pero es que también el proceso legal fue corrompido en al menos 40 ocasiones. Ahora entramos en el proceso de apelación”, subrayó el hermano de Alexander.

El futbolista sancionado, un josefino de 27 años que también fue jugador del Juventud de Brasil (2013 al 2014), explicó que apelarán porque “no se hicieron bien las cosas”. Y añadió en nacion.com: “La toma de muestras y nombramientos del comité que las tomó tampoco estuvo bien. Y mucho menos se hicieron bien las audiencias. Lo más importante e increíble que pasa es que nunca tuvimos el derecho de defensa. Vamos a ir a las instancias internacionales para resolver”.

Otro costarricense del Antigua GFC, el volante Manfred Russell, no fue condenado y podrá seguir jugando en el campeonato de Guatemala. Según explicó el periodista Pedro Pablo Mijangos, de Nuestro Diario y el sitio web Soy502, el tico quedó absuelto debido a que le encontraron bajas cantidades de clembuterol, una sustancia usada por los deportistas para dar crecimiento a la masa muscular y que ayuda a ganar fuerza, músculo y velocidad.

Desde el 2005 se realizan las pruebas doping en el balompié chapín y ya se registran 26 casos adversos. Uno de ellos, el panameño Adolfo Machado, actual defensor del Saprissa, fue sancionado por dos años en el 2011 –mientras jugaba con el Comunicaciones– al dar positivo de boldenona, una sustancia prohibida que incrementa la masa muscular.

Alexander Robinson, capitán y defensor del Antigua GFC, alzó el trofeo de campeón del Torneo de Apertura 2015, en diciembre pasado, en Guatemala. Ese día se le realizó examen de dopaje y ahora salió positivo en las muestras A y B, por lo que fue sancionado cuatro años de toda actividad futbolística (foto sitio web 'Soy502', de Guatemala).
Alexander Robinson, capitán y defensor del Antigua GFC, alzó el trofeo de campeón del Torneo de Apertura 2015, en diciembre pasado, en Guatemala. Ese día se le realizó examen de dopaje y ahora salió positivo en las muestras A y B, por lo que fue sancionado cuatro años de toda actividad futbolística (foto sitio web ‘Soy502’, de Guatemala).

ALEXANDER ROBINSON: “SOY INOCENTE”

Al conocer la drástica resolución en su contra, en el que salió involucrado por un caso de dopaje en Guatemala y recibió un castigo por cuatro año, el jugador Alexander Robinson reaccionó en forma vehemente en su perfil oficial de Facebook.

El zaguero insistió en que él no hizo nada incorrecto y que fue campeón legítimamente con el Antigua GFC. “Tengo mi conciencia tranquila porque sé que no hice nada malo y sé que Dios todo poderoso se encargará de aclarar esta situación injusta”, resumió en su cuenta oficial.

Aparte de evidenciar su molestia con las autoridades del balompié chapín, Robinson reiteró que apelará para volver pronto a los terrenos de juego. Esto fue lo que escribió en las redes sociales.

Claro que es injusto, es injusto que me quieran sancionar cuatro años por algo que yo no he hecho. Por eso lo digo sin ningún miedo y con la frente en alto, y se lo digo a cualquiera, porque gracias a Dios, a los principios que me enseñaron en casa y a la educación que tengo, nunca tuve que hacer algo ilícito para ganar las cosas que he logrado con tanto empeño y esfuerzo. Fui campeón legítimamente con un equipo no tradicional y haciendo historia, y lo único que hice fue jugar el fútbol sin recurrir a nada ilegal. Tengo mi conciencia tranquila porque sé que no hice nada malo y sé que Dios todo poderoso se encargará de aclarar esta situación injusta y este mal rato que algunos seguramente disfrutarán, pero solo mi familia, esposa, compañeros involucrados y yo sabemos que esto que está pasando es sumamente duro e injusto. Tengo la fe y jamás la perderé y se que pronto estaré en la canchas de nuevo, para seguir haciendo mi humilde historia, historia que a muchos les cae mal y que los que siempre están conmigo la gozarán. Dios los bendiga a todos.

Alexander Robinson, del excampeón chapín Antigua GFC, se presentó en enero pasado a la citación en la Federación de Fútbol de Guatemala por el caso de supuesto dopaje, al consumir un esteroide anabólico que promueve el crecimiento del músculo esquelético. El zaguero tico anunció que apelará su castigo de cuatro años por anomalías en el proceso de recolección de la orina (foto sitio web 'Soy502', de Guatemala).
Alexander Robinson, del excampeón chapín Antigua GFC, se presentó en enero pasado a la citación en la Federación de Fútbol de Guatemala por el caso de supuesto dopaje, al consumir un esteroide anabólico que promueve el crecimiento del músculo esquelético. El zaguero tico anunció que apelará su castigo de cuatro años por anomalías en el proceso de recolección de la orina (foto sitio web ‘Soy502’, de Guatemala).

Luego en una entrevista en el sitio de nacion.com, Alexander afirmó que luchará hasta el final para limpiar su nombre.

“Alexander Robinson es totalmente inocente. Me siento indignado porque se está cometiendo una injusticia; no hice nada y menos al propio. El proceso tiene muchas anomalías y me siento mal, indignado y triste. Es algo que yo no he hecho”, recalcó en dicha entrevista.

“En el momento de la toma de la muestra, hubo tantas faltas de protocolo que uno no sabe que pasó. Pudo ser viciada, puede que en el cuerpo no estaba y sí en la orina. No tenemos la menor idea de cómo entró al cuerpo. Yo me había cuidado muchísimo en todas las comidas, en lo que tomaba o no tomaba. Yo estoy consciente de lo que me cuidaba, eso nos deja muchas dudas de qué está pasando”, detalló.

“Empezando porque nos dimos cuenta antes de finalizar el partido que habían anunciado en televisión quiénes iban al dopaje. Yo no había sido notificado y ya públicamente sabían. Después yo estuve más de hora y media en celebración y hasta después me hicieron la prueba. Cuando me dio la gana entré a la sala de dopaje, pero eso era un toldo, no era un cuarto, ahí entraba todo el mundo. En el momento, por la emoción del campeonato fui al baño de los árbitros, me hice la prueba y firmé la hoja”, describió.

El zaguero tico Alexander Robinson (centro), de Antigua GFC, en una escena de la final del Apertura 2015 de Guatemala, al lamentar un gol fallado ante el Guastatoya, el 20 de diciembre pasado en el estadio Pensativo, de Antigua, Guatemala (foto diario 'Prensa Libre', de Guatemala).
El zaguero tico Alexander Robinson (centro), de Antigua GFC, en una escena de la final del Apertura 2015 de Guatemala, al lamentar un gol fallado ante el Guastatoya, el 20 de diciembre pasado en el estadio Pensativo, de Antigua, Guatemala (foto diario ‘Prensa Libre’, de Guatemala).

“Sí estoy seguro de que el paso de la orina de un frasco a otro yo no lo hice (para crear la prueba A y B). Tampoco el doctor del club. Al final lo hicieron los que me practicaron la prueba, cosa que no podían; esa es otra posibilidad que pone en duda lo sucedido con la sustancia”, concluyó Robinson en nacion.com.

Por su parte, el diario Prensa Libre informó que su compañero en el Antigua GFC, el delantero argentino Alejandro Díaz, mostró a través de las redes sociales su frustración y enojo, luego de conocerse el dictamen final del Comité de Regularización de la Fedefut de Guatemala.

El argentino manifestó su descontento con la sanción, incluso tachó de “corruptos” a los citados miembros del comité.

“Qué gente tan corrupta por Dios mío, te cortan un sueño, una ilusión que venía soñando desde chiquito. Uno dejo familia, amigos, muchas cosas de lado por poder lograr lo que tanto soñé y te lo quitan así de la nada”, apuntó el mensaje del suramericano.

El exjugador Roberth Arias (izquierda) en el 2013, cuando jugaba la Concacaf con el Deportivo Heredia de Guatemala ante el San José Earthquakes. Meses después fue castigado dos años por dopaje y se retiró del fútbol.
El exjugador Roberth Arias (izquierda) en el 2013, cuando jugaba la Concacaf con el Deportivo Heredia de Guatemala ante el San José Earthquakes. Meses después fue castigado dos años por dopaje y se retiró del fútbol.

QUINCE CASOS DE DOPAJE EN EL FÚTBOL TICO

La polémica situación del defensor campeón con el Antigua GFC, Alexánder Robinson, no es el único caso de un futbolista de Costa Rica sancionado por dopaje en el fútbol guatemalteco.

En enero del 2014, el defensor Roberth Arias, entonces del equipo chapín Deportivo Heredia, fue condenado dos años al dar positivo en un examen que se le realizó allá, durante las semifinales jugadas en diciembre del 2013.

Aquella vez, Arias apareció con un derivado sintético de la testosterona, una de las más efectivas herramientas para conseguir músculo y fuerza en un corto lapso, de acuerdo a las versiones de la prensa guatemalteca.

Desde entonces, Roberth Arias dejó el fútbol y hoy labora en el club Pérez Zeledón, encargado de las ligas menores y es asistente técnico en el primer equipo del entrenador Mauricio Wright.

Hubo otro sonado caso de dopaje de un jugador tico en el exterior, que se dio hace 16 años. El ariete David Angelo Diach fue condenado dos años por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) por un supuesto dopaje en Grecia, mientras militaba con el equipo Paniliakos en la temporada 1999-2000.

Diach regresó al fútbol en enero del 2002 y, desde entonces, jugó para clubes de Brasil, El Salvador, Guatemala y Costa Rica. Hoy, a los 42 años, sigue activo y es delantero del Juventud Escazuceña, en la Liga de Ascenso, dentro de la Segunda División tica.

El primer caso de dopaje en el balompié costarricense se produjo hace 22 años con el atacante Alexander Víquez, de Alajuelense. Fue en la final del campeonato de 1993-1994 contra Saprissa, pero fue absuelto porque el proceso presentó muchas anomalías.

David Diach grita un gol en el 2006 con el Luis Ángel Firpo, de El Salvador. En el 2000 fue sancionado por dopaje en el fútbol de Grecia; hoy, a los 41 años, sigue activo con Juventud Escazuceña, en la Segunda División.
David Diach grita un gol en el 2006 con el Luis Ángel Firpo, de El Salvador. En el 2000 fue sancionado por dopaje en el fútbol de Grecia; hoy, a los 41 años, sigue activo con Juventud Escazuceña, en la Segunda División.

Luego fue Johnny Murillo, del Herediano, a quien se le castigó con dos meses de suspensión por dar positivo en un control doping durante la temporada de 1995-1996.

Le siguió Austin Berry cuando actuaba para Alajuelense y dio positivo en las pruebas del 7 de julio de 1996, después de jugarse la final ante el Cartaginés por la campaña 1995-1996.

Otros dos jugadores de Alajuelense, Mauricio Montero y Ronald la Bala Gómez, no se presentaron a depositar las muestras de orina en las pruebas de dopaje, por lo que fueron dadas como positivas, en la citada final del campeonato ante los brumosos, el 31 de julio de 1996. Al final, ambos tuvieron que pagar una multa y se les absolvió de toda pena.

Para la final del torneo 1996-1997 entre Alajuelense y Saprissa, el entonces rojinegro Austin Berry y el morado Luis José Herra dieron positivo en el examen de dopaje. Pero fueron absueltos porque se consideró que no incurrieron en ningún error, debido a que algunos de los medicamentos que les aplicaron no advertían la presencia de sustancias prohibidas.

Casi diez años después, en marzo del 2006, la Fedefútbol, a través de su Comisión Disciplinaria, suspendió a tres jugadores que dieron positivo en controles antidopaje tras el partido entre Carmelita y el Municipal Liberia, el 22 de enero de ese año.

Ellos fueron los liberianos Leonardo Fabio Jiménez y Carlos Alemán, así como el carmelo Javier Gutiérrez, a quienes se les encontró en su orina sustancias prohibidas por la FIFA.

A Alemán y Gutiérrez se les impuso esa vez una sanción de seis meses fuera de toda actividad futbolística, pues se les encontró la sustancia antiinflamatoria “dexometazona”. Y Jiménez estuvo fuera del fútbol por ocho meses tras detectársele “tetrahydrocannabinol”, un metabolito de la marihuana.

Andy Furtado era el goleador de moda en Costa Rica, con el Herediao y la Tricolor. Pero salió dopado en un examen que se le hizo cuando militaba con los florenses, como préstamo del Marathón de Honduras.
Andy Furtado era el goleador de moda en Costa Rica, con el Herediao y la Tricolor. Pero salió dopado en un examen que se le hizo cuando militaba con los florenses, como préstamo del Marathón de Honduras.

Uno de los casos especiales se dio aquí en junio del 2009, cuando el delantero Andy Furtado fue castigado dos años por dopaje mientras pertenecía al Marathón de Honduras, club que lo había prestado al Herediano para el Torneo de Verano de ese año.

Furtado dio positivo tras el primer encuentro de la final del Torneo de Verano 2009 contra el Municipal Liberia, que finalizó 0-0 en el estadio Edgardo Baltodano Briceño, de la Ciudad Blanca.

En la orina se le detectó betametasona, una sustancia derivada de una hormona llamada cortisol que, en el fútbol, permite aliviar el dolor e inflamaciones producto de los golpes. Pero está prohibida en el deporte porque también funciona como un estimulante, que permite al atleta mejorar su desempeño físico de manera artificial.

Tras militar en clubes de China (Shanghái Greenland Shenhua), Guatemala (Comunicaciones), Costa Rica (Limón FC, Belén FC, San Carlos) y Puerto Rico (Bayamón FC), su último club el año pasado fue el Juventud Independiente, de El Salvador.

Hoy Andy Furtado, exseleccionado al Mundial de Sudáfrica 2010, es agente libre, mientras busca un nuevo club, y labora como inspector de la firma holandesa APM Terminals, concesionaria de la Terminal de Contenedores en Moín, de su natal Limón.

Un año después, Limón FC dio de baja al portero Kevin Stewart, por un supuesto caso de dopaje, el 14 de setiembre del 2010.

El último caso de doping en el campeonato costarricense se había presentado hace cinco años con Carlos Quesada, volante del equipo Belén FC, quien dio positivo en un control antidopaje en el 2011, luego de se le tomó la muestra de orina al concluir el partido contra Orión del 16 de octubre de ese año.

Esta penosa situación se trasladó en los últimos tiempos a Guatemala, con los citados de los zagueros Roberth Arias y Alexander Robinson, para completar un ciclo de 15 jugadores que fuero castigados por las autoridades por dopaje.

FUENTES: Comité Normalizador de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala, los diarios chapines ‘Prensa Libre’, ‘Nuestro Diario’ y ‘Soy502’, Yahoo Deportes y archivo de Rodrigo Calvo, periodista del sitio Cronica.cr.

Carlos Quesada era un volante desconocido de Belén FC en octubre del 2011, hace cinco años, cuando se convirtió en el último caso de dopaje en el torneo de la Primera División de Costa Rica.
Carlos Quesada era un volante desconocido de Belén FC en octubre del 2011, hace cinco años, cuando se convirtió en el último caso de dopaje en el torneo de la Primera División de Costa Rica.
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Tiene 35 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Noticias Monumental, de Radio Monumental (1981-1983), y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (1991-1992). Estuvo ligado al Grupo Nación, primero en la revista “Triunfo” (1983-1991 y 1992-1993), luego en los periódicos “Al Día” (1993-1995) y “La Nación” (1995-2014). Fue designado “Redactor del Año” de “La Nación” en 1997 y obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas” en 1993 (compartido) y 2013. Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional, especializado en datos de selecciones nacionales de fútbol y de los futbolistas costarricenses que juegan en el exterior. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo”, en la que responde consulta de los lectores.

Tiene amplia experiencia en la cobertura de Mundiales de Fútbol en todas las categorías, así como de la Copa América 2011, la Copa de Oro del 2000 y la “Champions League” de la UEFA del 2000. Del 2010 al 2014 fue subeditor de Puro Deporte (“La Nación”), encargado de publicaciones deportivas especiales. Desde 1989 es corresponsal del semanario “France Football” de Francia y, desde 1990, integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania.

A partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football”, para elegir cada año al mejor jugador del mundo.

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