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Lo dijimos en la crónica del partido de ida: El 2-0 era lapidario, pues Javier Delgado sabe amarrar los partidos y tiene jugadores para ello. Y así fue.

Alajuelense, sabedor de que tenía una ventaja de dos goles jugó, como era lo indicado, al error del rival.

Los erizos levantaron campamento en su propio terrero, le regalaron la iniciativa a los de casa y aguantó, bien, el vendaval.

Los locales, lejos de aprovechar esta situación, se ofuscaron y de ahí comenzó el calvario tibaseño, pues el control se ejerce pero también se padece.

Saprissa fue dueño del balón, mas nunca supo qué hacer con él. Le faltó inteligencia emocional.

En palabras cristianas, la “S” se atolondró, se ofuscó y nunca supo qué hacer con la pelota. Dominaba, pero esa condición de poco le servía. Mandaba en la cancha, mas sus llegadas chocaban con una férrea garita que plantó un inteligente Delgado. Nunca apareció el jugador que hiciera diferencia.

El ímpetu morado del arranque pronto se desvaneció por la fiera resistencia del rival, ordenado y pensante.

La Liga solo arriesgó en jugadas de balón parado y así fue como cayó el 1-0 (3-0 en el global). Al minuto 20, se cobró un tiro de esquina, el balón llegó a la cabeza de José Salvatierra, quien lo sirvió a José Guillermo Ortiz y el artillero venció a un estático cancerbero panameño Jaime Penedo.

La brecha se hizo más amplia y los pupilos de Carlos Watson, lejos de serenarse y buscar horadar la portería de Patrick Pemberton, continuaron su estrategia: atacar, atacar y atacar sin ton ni son.

Saprissa no varió la estrategia: Llegaba sin brújula, sin hoja de ruta, sin orden. Con insistencia, pero sin seso, sin eficacia, sin ideas claras. Y la Liga tampoco varió, pues el “status quo” le convenía y bastante.

Si el gol tempranero de la primera mitad le dio seguridad, el segundo de la noche (4-0 en el global) le brindó más tranquilidad. A los 51’, el portero erizo Patrick Pemberton hizo un saque larguísimo que llegó a terreno morado, Ortiz le ganó el duelo en las alturas a Aubrey David, un guyanés naturalizado trinitario, y remató para, de nuevo, vencer a un extremadamente pasivo Penedo.

A Saprissa le cayó la noche y hasta sus hinchas lo abandonaron, pues lanzaron objetos a la gramilla sintética, razón por la cual el juego se interrumpió cerca de 4 minutos. Tal era la frustración en las gradas y en la cancha.

El descuento local (1-2 de la noche, 4-1 en el global) ni siquiera maquilló el papelón morado. Al 73’, Minor Escoe se llevó el esférico, trató de maniobrar en el área y el rebote le quedó a otro recién ingresado, Dylan Flores, quien por fin venció a Pemberton, gracias a un desvío de Porfirio López.

Pero la suerte ya estaba echada y se selló en tiempo de reposición (95’), cuando el también canalero Adolfo Machado derribó en el área al pequeño Harry Rojas. Claro penal que cambió por gol Diego Madrigal ante un desacertado Penedo.

Un triunfo de la estrategia manuda, una derrota de la pasividad morada. Un homenaje a la vergüenza deportiva, manchada con la matráfula que permitió a los tibaseños contar con Marvin Angulo, su “diez” fue expulsado en el juego de ida.

Alajuelense llega a su final número 25 desde 1966. En las 24 anteriores, ganó 14. Se enfrentará a Herediano, que esta misma noche eliminó a un aguerrido Belén.

Será la final número 7 entre rojinegros y florenses, de la cual los erizos han conquistado 5 y los del Team, 2.

El primer partido de la final será el próximo lunes a las 8 p. m. en el estadio Alejandro Morera Soto, sede de Alajuelense, pues Herediano, al ganar la fase de clasificación, tiene derecho a cerrar en su campo, el Eladio Rosabal Cordero.

FICHA TÉCNICA

Resultado: Saprissa 1 – Alajuelense 3 (primer tiempo: 0-1) (marcador global: 1-5)

Fecha: Miércoles 4 de mayo del 2016, 8 p. m.

Estadio: Ricardo Saprissa Aymá, Tibás, San José.

Goles: 0-1 (20’): José Guillermo Ortiz, de derecha, ante pase que salió de la cabeza de José Salvatierra. 0-2 (51’): José Guillermo Ortiz, pase largo de Patrick Pemberton. 1-2 (73’): Dylan Flores, asistido por Minor Escoe. 1-3 (95’): Diego Madrigal, de penal, por falta de Adolfo Machado contra Harry Rojas.

Árbitros: Ricardo Montero, central; Octavio Jara y Juan Carlos Mora, asistentes; Adrián Chinchilla, cuarto réferi.

Alineaciones

Saprissa: Jaime Penedo, Aubrey David, Adolfo Machado, Cristian Martínez, Roy Miller, Marvin Angulo, Ulises Segura (Minor Escoe, 59’), Daniel Colindres, Hansell Arauz (Dylan Flores, 79’), David Ramírez (Diego Calvo, 39’) y Jonathan Moya. D. T.: Carlos Watson (costarricense).

Alajuelense: Patrick Pemberton, Kenner Gutiérrez, Porfirio López, Harold Cummings, José Salvatierra, Jorge Claros (Luis Miguel Valle, 78’), Pablo Gabas, Allen Guevara, Diego Madrigal, José Guillermo Ortiz (Harry Rojas, 70’) y Andrés Lezcano (Carlos Discua, 88’). D. T.: Javier Delgado (costarricense).

Amonestados: Cristian Martínez (13’), Daniel Colindres (68’), Roy Miller (77’), Minor Escoe (93’) en Saprissa, José Guillermo Ortiz (68’) y Luis Miguel Valle (89’) en Alajuelense.

Motivo: Partido de vuelta de las semifinales del Torneo de Verano 2016. En el juego de ida, el sábado en el Morera Soto, ganó Alajuelense 2-0.

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Bachiller de Historia en la UCR, egresado de la Maestría Centroamericana de Historia. Ejerce el periodismo desde 1991 en el Semanario Universidad de la UCR, La República y La Nación. Ha cubierto Juegos Nacionales, Vuelta a Costa Rica, Juegos Centroamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Mundial Infantil (Finlandia), Juegos Olímpicos (Atenas 2004), Transat (competencia de veleros) y gran cantidad de partidos de la Selección Nacional en América, Europa y Asia. En La Nación ejerció durante 21 años, en los que fue Subeditor de Deportes (2005 a 2008), Editor Web de Deportes (2008 a 2011). Recibió los premios como Periodista Web de La Nacion (2009) y Tributo Gatorade 2010 (Especilidad: Libertad).

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