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Jorge Luis Pinto dirigió con sumo éxito a la Selección Nacional en el Mundial de Brasil 2014. Foto: Imágenes en Costa Rica.

¿Quién no recuerda a sus maestros y les agradece todo lo que le ayudaron para formarse en las distintas faceta de la vida?

A los padres que nos enseñaron a caminar, a las maestras de la escuela que corrigieron los primeros trazos antes de que aprendiéramos a escribir, a quienes sirvieron de ejemplo en la juventud y con consejo y regaño nos forjaron como mejores personas.

En mi caso, recuerdo con especial admiración y respeto a la Niña Rita Bello de Montero en la Escuela Porfirio Brenes; a los profesores Sheirys Jiménez, Emel Ramírez, Ronulfo Arroyo, Marcos López, Óscar Pérez y Bolívar León en el Liceo de Moravia; y, en la Universidad, a Carlos Morales, Eduardo Ulibarri y Alberto Cañas.

En el campo del quehacer periodístico, a don Jorge Pastor Durán con quien tuve la dicha de compartir cuando coincidieron su ocaso y mis inicios en La Prensa Libre; al maestro Gaetano Pandolfo Rímolo que me llevó al Diario La República; a don Jesús Mora Rodríguez, un jefe de redacción de esos que nunca se olvidan; y a Eduardo Amador y Julio Suñol, directores de medios con los que aprendí, compartí, discutí y sin duda alguna crecí como profesional.

Alrededor de ellos, otros inolvidables de los que aprendí miles de cosas como don Javier Rojas González, don Ricardo González Aguilar, Ricardo Quirós Sáenz (QddG), Luis López Rueda…

Y otros maestros de vida, como mi madre que me enseñó el valor del trabajo; mi padre, que me inculcó la honradez; mi hermana Mercedes, a alcanzar metas; y mis suegros, por su luz como padres de familia.

Todos hemos tenido maestros; excelentes, buenos, medio buenos, regulares, malos y recontra malos, en los diferentes campos de la vida.

El deporte también requiere de maestros. Si bien el talento individual es parte fundamental para el desarrollo del atleta, sin guías, orientadores o formadores poco o nada se podría lograr.

Jorge Luis Pinto fue un maestro para los futbolistas de élite, dirigentes, prensa y aficionados de este país y la gesta lograda en Brasil 2014 será la inolvidable confirmación de su enseñanza.

Pero el deporte de nuestro país cuenta con maestros menos conocidos que el Profesor Pinto.

Francisco Rivas y Juan de la Rosa Murillo en la natación; Walter Salazar en atletismo; Mauricio Alpízar, Manuel Vargas (QdDg) y su hermano Rodrigo en béisbol; Jorge Manzanares en boxeo; Félix Murillo, Manuel de la Cruz Murillo, Glauco Pinto, José Antonio Herrero y Andrés y Albin Brenes en ciclismo; Jaime Peña, Rafael “Taty” Ugalde y William Zúñiga en baloncesto; Braulio Godínez, Julio Alfaro y Martín Rodríguez en voleibol; Carlos Quirós en fútbol sala; Pablo Alfaro en taekwondo; Guillermo Mata en patinaje; Roy Gatjens en karate; y Olga Diakova y Cristina Hiller en nado sincronizado; solo por mencionar unos pocos, son referentes de sus respectivos deportes y personas que con paciencia y conocimiento han formado centenares de atletas a lo largo de los años.

Mas la lista de maestros que merecen un aplauso está cargada de personajes anónimos, y son todos esos profesores y entrenadores que día a día enseñan deporte a los niños y jóvenes y que logran con su incansable trabajo que la semilla se expanda.

Pienso en los maestros de educación física de las escuelas públicas de Atenas, Santa Bárbara, Abangares, Miramar, Pérez Zeledón, Grecia, que inculcan en sus alumnos los fundamentos del voleibol y el amor por este deporte…

En los que consiguen apasionar a los niños con el ajedrez, en Pérez Zeledón, Goicoechea, Alajuela, Escazú, San Ramón…

O en los maestros y entrenadores de atletismo de Osa, Pérez Zeledón, Grecia, Limón, Nicoya, Santa Cruz, Puriscal, San Carlos…

Ni qué decir de los que incentivan a los niños y muchachos la práctica del boxeo en Buenos Aires, Golfito, Desamparados, Cartago, San José; o a hacer halterofilia en San Ramón, Heredia y Santa Cruz; surf en Limón y Garabito, tenis en San Carlos; triatlón en Alajuela, Liberia, San Carlos, Cartago y Alajuela; o tenis de mesa en Coto Brus, Pérez Zeledón, Esparza y Puntarenas…

Ellos no aparecen en los medios ni convocan a conferencias de prensa para criticar al árbitro o burlarse del éxito ajeno para ocultar la frustración propia.

Ellos nada más trabajan. Ellos solo sueñan con que sus discípulos alcancen las metas y sean exitosos en el deporte y en la vida. ¡Un millón de gracias por darnos tanto!

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Periodista graduado de la Universidad de Costa Rica; fue redactor y Jefe de Deportes en La Prensa Libre (1987­1991); redactor, Editor de Deportes y Jefe de Redacción en el Diario La República (1991­2000), y periodista de la Oficina de Prensa y Relaciones Públicas del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER) del 2000 a la fecha. Ha sido Coordinador de Prensa de Juegos Deportivos Nacionales en sus últimas doce ediciones; Jefe de Prensa de Vueltas a Costa Rica, Vuelta Internacional Higuito, Campeonatos Centroamericanos de Boxeo y Campeonatos Centroamericanos y del Caribe de Natación, entre otros. Ha dado cobertura a Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe y, en los últimos Juegos Centroamericanos, fungió como Coordinador del Centro de Prensa. Además, desde el 2001 ha sido delegado de prensa en Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos y Centroamericanos y del Caribe.

1 Comentario

  1. Muy interesante el artículo y de gran provecho, pero decir en el plano futbolero que Pinto fue maestro de los Atletas que desde antes jugaban en el extranjero, no es cierto, y solo para citar un ejemplo, el caso de Keylor Navas, desde antes jugaba en España con gran éxito, y cuenta sus compañeros de la Sele que Pinto, según él presionando a Navas, le manifestaba que si tenía miedo antes de los encuentro en el mundial, aquién se le ocurre decir tal disparate a un creciente profesional del balompié…
    Sin contar las experiencia con con Ruiz, con Borges y el mismo Wanchope.
    Si hay enseñanza, pero de lo que no se debe hacer, o más bien diría, cuánto aprendió Pinto del fútbol Tico, espero que sea lo suficiente para que continúe trabajando, porque si Pinto fuese lo que se cree, pregunta, por qué no lo contrató un país por encima de la concacafa?

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