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Los florenses, Yendrick Ruiz (derecha) y Cristian Montero (al fondo), lamentan el quinto gol del América, que selló la eliminación del Herediano, el 8 de abril en el estadio Azteca, de Ciudad de México (AFP).

El miedo escénico fue evidente. La falta de personalidad y de carácter, un hecho consumado. La nula respuesta en el banquillo y en el campo de juego, quedó a la vista de todos.

El fatídico 6-0 que el América le propinó al Herediano es la mayor paliza a un club tico en el fútbol internacional, desde que la Liga fue goleada 7-2 por el Colo Colo en Santiago de Chile, durante la Copa Suramericana del 2006; y desde que Liberia sufrió un resultado igual, de 6-0, contra el Real España en San Pedro Sula, por la Concacaf del 2009.

Y, la verdad, como periodista deportivo desde hace 35 años, sentí vergüenza por el Team. Semejante ridículo en el legendario estadio Azteca es un golpe demasiado fuerte para sus seguidores, que se ilusionaban con el cetro de la Concacaf y un eventual pasaje al Mundial de Clubes en Japón.

El asunto olía mal desde días atrás en el país y luego se trasladó a territorio azteca. Mucho triunfalismo previo, excesivos anuncios de que irían a un baile, que se iban a dedicar a tomarse selfies en el Azteca o en lugares turísticos, y demasiado exhibicionismo en programas de radio y televisión, de parte de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.

Faltó humildad al asumir semejante compromiso. El tremendo yerro fue creerse que, por tener una ventaja de tres goles, era suficiente argumento para presentarse al escenario.

A la hora de enfrentar la realidad, la forma agresiva con que asumió el reto el millonario plantel del América (su dirigencia invirtió $25 millones en fichajes para esta temporada), no tuvo mayor oposición ni argumentos para rebartirlo. Y de ahí la pérdida del invicto en este certamen, al que se llegó por invitación ante la descalificación de Belice.

La zaga de Herediano hizo el ridículo. Verny Scott (izquierda) y Keyner Brown pasaron apuros con el  colombiano Darwin Quintero, en la fallida semifinal de la Concacaf, el 8 de abril en el estadio Azteca, de Ciudad de México (AFP).
La zaga de Herediano hizo el ridículo. Verny Scott (izquierda) y Keyner Brown pasaron apuros con el colombiano Darwin Quintero, en la fallida semifinal de la Concacaf, el 8 de abril en el estadio Azteca, de Ciudad de México (AFP).

UN ERROR NO SALIR CON ELÍAS

Herediano fue poca cosa en el Azteca y ya a los 20 minutos la serie estaba igualada y a los 32′ totalmente decidida a favor de las Águilas. El técnico rojiamarillo, Mauricio Wright, se equivocó en su planteamiento táctico y en la escogencia de los jugadores, totalmente desconocidos y nerviosos; evidentemente, se los “comió” la mítica sede, que registró una entrada oficial de 66.208 aficionados (récord para el torneo regional).

El mejor jugador del equipo, Elías Aguilar, había sido la diferencia en el primer partido y se ganó el respeto del adversario, al ingresar a la segunda parte aquella vez. Pero Wright planificó el juego sin él, improvisó a Yendrick Ruiz en el mediocampo y ahí se perdió manejo, cuando se requería de él para “esconderle” la bola al rival y generar opciones de gol.

Cuando el técnico se decidió a ponerlo, el juego ya iba 4-0 y, estando Aguilar por ingresar al terreno, cayó el quinto tanto. Y apague y vamonos…

Duele escribir sobre esto y ver cómo, en el término de una semana, se dio un desplome en nuestro balompié: después del gran Mundial de Brasil 2014, se fue el invicto de 13 juegos de la Tricolor, que ya va para atrás en el ranquin de la FIFA mientras no gane y convenza; y los dos clubes con vida en la Concacaf, Alajuelense y Herediano, quedaron por fuera de la competencia, superados por equipos norteamericanos.

Al ver las cosas como son, los equipos ticos se muestran impotentes en este tipo de pruebas. El América es un equipazo, pero no es invencible. Creo que, con mejor preparación y disposición de jugadores, técnicos y dirigentes, la historia hubiera sido distinta.

El fútbol da revanchas y no todo está perdido. Hay que analizar bien lo que sucedió con los tres clubes ticos que llegaron a los cuartos de final (Saprissa, Liga y Herediano) y buscar soluciones. Se vendrá otro torneo de la Concacaf y habrá que asumirlo con otra postura, para elevar el nivel competitivo de nuestros equipos.

La fiel afición del Team, unos 2.000 seguidores, apoyó al club en el Coloso de Santa Úrsula. Como la vida sigue, no hay que bajar los brazos y, más bien, replantear objetivos; en este sentido, quiero compartir el mensaje de uno de ellos.

Se trata de mi sobrino, Juan Manuel Zúñiga Calvo, quien después del estrepitoso 6-0, dio la cara, compartió fotos de su aventura en México al lado de su esposa, Cay Barher, y escribió un mensaje maduro en su cuenta de Facebook.

“Aquí estoy para el que guste. Herediano siempre. No me escondo jamás. Duele, pero el domingo nos volvemos a ver. Así es esto”, puntualizó Zúñiga Calvo.

Fieles aficionados del Herediano en México D. F., este 8 de abril, cuando se preparaban para asistir al Estadio Azteca y apoyar al equipo rojiamarillo ante el América (foto Facebook de Harrick McLean).
Fieles aficionados del Herediano en México D. F., este 8 de abril, cuando se preparaban para asistir al Estadio Azteca y apoyar al equipo rojiamarillo ante el América (foto Facebook de Harrick McLean).
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Tiene 35 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Noticias Monumental, de Radio Monumental (1981-1983), y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (1991-1992). Estuvo ligado al Grupo Nación, primero en la revista “Triunfo” (1983-1991 y 1992-1993), luego en los periódicos “Al Día” (1993-1995) y “La Nación” (1995-2014). Fue designado "Redactor del Año" de “La Nación” en 1997 y obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas” en 1993 (compartido) y 2013. Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional, especializado en datos de selecciones nacionales de fútbol y de los futbolistas costarricenses que juegan en el exterior. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo”, en la que responde consulta de los lectores. Tiene amplia experiencia en la cobertura de Mundiales de Fútbol en todas las categorías, así como de la Copa América 2011, la Copa de Oro del 2000 y la "Champions League" de la UEFA del 2000. Del 2010 al 2014 fue subeditor de Puro Deporte (“La Nación”), encargado de publicaciones deportivas especiales. Desde 1989 es corresponsal del semanario “France Football” de Francia y, desde 1990, integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania. A partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football”, para elegir cada año al mejor jugador del mundo.

3 Comentarios

  1. Un equipo sin defensa no puede pretender nada, Heredia necesita renovar el 100% de su línea defensiva y portería. En la media cancha y la delantera hay grandes figuras, pero eso no sirve para nada con el coladero que hay en la retaguardia. Vean los 10 goles que les hicieron el América y la Liga.

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