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Rónald González dirigió a la Selección Juvenil en los mundiales de Egipto 2009 y Colombia 2011. También a la Mayor en forma interina. Foto: Imágines en Costa Rica.

En algún momento del torneo nacional, especialmente cuando se acercan las competencias de Liga de Campeones de Concacaf, escuchamos la palabra “rotación” una y mil veces en programas deportivos, televisivos y hasta en las conferencias de prensa de técnicos y jugadores.

Y esto ocurre porque los equipos que se clasifican a este torneo muchas veces no tienen la capacidad económica de contar con planteles capaces de jugar dos o tres torneos a la vez, y sale entonces la retahíla de siempre y comenzamos a compararnos con equipos de Europa.

Quiero decirles que por conocimiento de causa y experiencia vivida, que hasta en esos países que nos superan en lo económico, infraestructura y comodidades como les conté en la pasada columna, también se ven en la necesidad de realizar las rotaciones, lo que a veces nos incomoda de nuestro medio.

La exigencia competitiva desde el punto de vista físico, las lesiones y el estrés deportivo a los que se ven sometidos los jugadores actuales, da motivos suficientes a los técnicos para realizarlas.

En las competencias y torneos europeos (por ejemplo, Champions,UEFA y Liga), en el torneo mexicano, Concachampions y Copa MX y la Libertadores (Sudamérica), hemos notado que se da ésta corriente.

El punto neurálgico de este tema es la capacidad del entrenador y su cuerpo técnico para entrenar bien a todo el plantel y hacer sentir a cada jugador como un integrante muy importante para contar con él cuando lo requiera.

Aquello de que no hay equipo titular y suplente no es del todo cierto. Debe haber siempre un equipo titular y 7 suplentes que sepan cumplir su rol en el momento que lo requieran. Por supuesto, sin dejar por fuera al resto de la plantilla que deberá dar competencia sana y que luche honesta y deportivamente a procura de un campo en el equipo.

Una vez me preguntaron que cuál era el número perfecto de jugadores para mi equipo. La respuesta es 24 jugadores, incluyendo a los porteros y a 3 juveniles de gran calidad.

En torneos como los mencionados, muchas veces se presentan casos en que hay más jugadores que esa cifra y aún así, cambian de jugadores entre partido y partido.
El tema será, entonces, la cantidad de cambios o rotaciones que se realicen.

Me parece que debe haber un balance para no perder la estructura del equipo y tampoco, en caso de un mal resultado, culpar a los que entraron al campo.

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Ronald González Brenes es entrenador de fútbol con amplia experiencia en Costa Rica y Guatemala, donde se proclamó campeón con Saprissa y Comunicaciones respectivamente. Dirigió a la Selección Juvenil en el Mundial de Egipto 2009 (cuarto lugar). Fue jugador profesional durane 19 años en Costa Rica, Guatemala, Austria, Yugoslavia, seleccionado en Mundial Juvenil Arabia Saudi Sub-20 , Mayor en Italia 90,y con Saprissa en mundial de clubes en Japón. Vistió la camisa tricolor en 68 partidos clase A.

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