Compartir
Los aficionados de Xelajú, equipo guatemalteco que dirige Hernán Medford, apoya constantemente a los jugadores. (Foto tomada del Facebook de Xelajú).

En el fútbol se habla mucho de los jugadores, cuerpo técnico, directivos, pero también es importante hablar de la afición.

En transcurso de mi carrera me he encontrado con todo tipo de aficionados.

Me acuerdo cuando tuve la oportunidad de jugar en Europa y ya existían las famosas barras que cantaban y apoyaban todo el partido. Eso era nuevo para mí y cuando me tocaba actuar, ese tipo de cosas me motivaban para jugar al máximo.

Regresé a Costa Rica justo en el momento que apenas empezaban estos grupos de aficionados organizados, un concepto tomado de Suramérica.

Estas barras tienen cosas muy positivas, como es apoyar al equipo en las buenas y las malas, pero lamentablemente también hay individuos que se introducen en estos grupos solo para hacer cosas malas.

Desde el interior de esas barras se ensucia la imagen de un grupo de aficionados que tienen como principio solamente apoyar a su equipo.

Posteriormente me enrolé en el fútbol de México y me tocó vivir el inicio de estos grupos de aficionados que, como dije anteriormente, fueron creados para apoyar siempre a sus equipos, pero que algunos, lamentablemente, aprovechan para crear violencia.

Hoy me tocar convivir con una de las mejores aficiones que es de Quetzaltenango, Guatemala, donde dirijo el equipo Xelajú Mario Camposeco.

La barra de este plantel continúa hasta la actualidad guiada por un buen principio, que es apoyar a su equipo en las buenas y malas.

Gracias a ello, los partidos que jugamos en nuestra casa tienen un buen promedio de asistencia, lo cual es muy importante en el fútbol, pues esto motiva al jugador, dado que la afición es el jugador número 12.

Compartir
Artículo anterior(Video) Celso Borges sobre Haití: “No crean que nos vamos a comer un queque”
Artículo siguienteTabárez: Uruguay encara con “decisión” choques con Chile y Ecuador y apuesta a “traer puntos”
El josefino Hernán Evaristo Medford Bryan, hoy director técnico de profesión, está instalado en el repertorio de los mejores futbolistas de la historia del fútbol costarricense. Empezó en este deporte en 1980, con 12 años, y se retiró en el 2003, tras jugar para Barrio México (1980- 1985), en ligas menores y la Segunda División; Sagrada Familia (1986); y Deportivo Saprissa (1987-1990, 1993-1994 y 2002-2003), en Costa Rica; Dinamo Zagreb (1990), en Yugoslavia; Rapid de Viena (1991), en Austria; Rayo Vallecano (1991-1992), en España; Foggia (1992-1993), en Italia; Pachuca, (1994-1997), León de Guanajuato, México (1997-2000), y Necaxa (2000-2002), en México. Como jugador del Saprissa ganó tres títulos nacionales (1988, 1989 y 1994) y uno de la Concacaf (1993), además de que monarca de la Liga de Ascenso de España en 1992 con el Rayo Vallecano y de la Primera A de México en 1995-1996 para ascender a la liga profesional con Pachuca, que retiró de por vida su camiseta número 17. También se convirtió en Zagreb en el primer centroamericano en disputar la Copa de la UEFA (hoy ‘Europa League’), junto a Ronald González. En su carrera marcó más de 136 goles en clubes profesionales de seis países y fue elegido el jugador tico más destacado en la década de 1990-1999. Como seleccionado jugó en el Mundial Infantil Sub-16 de China 1985 (anotó ocho goles en el proceso; uno fue a Arabia Saudí en el Mundial), las Copas América de Bolivia 1997 y Colombia 2001, los Mundiales mayores de Italia 1990 (hizo un gol a Suecia) y Corea del Sur y Japón 2002; sumó 18 goles en 89 juegos de clase A. También marcó el famoso del ‘Aztecazo’ a México en el Premundial del 2002, al quitarle al ‘Tri’ un invicto eliminatorio en el Estadio Azteca. Actuó con selecciones de estrellas mundiales, durante las despedidas del arquero inglés Peter Shilton, (1990) y del volante brasileño Dirceu Guimaraes (1991).Como director técnico, dirigió al Saprissa (2003-2006), la Selección de Costa Rica (2006-2008), el León de México (2009), Xelajú Mario Camposeco de Guatemala (2011 -2013 y desde el 2015), el, Real España de Honduras (2013 -20114 y 2015) y la Selección de Honduras (2014). Entre sus logros en el banquillo figuran con Saprissa dos títulos nacionales (2004 y 2006), uno de la Concacaf (2005) y un tercer lugar en el Mundial de Clubes de la FIFA (2005); uno con Xelajú en Guatemala (2012) y otro con Real España en Honduras (Apertura 2013); una vez ganó el grupo 8 de la Liga de Campeones de la Concacaf ante Chivas de Guadalajara (México) y el W Connection (Trinidad y Tobago). Con la Selección ganó la Copa Uncaf en El Salvador (2007) y superó la primera ronda eliminatoria al Mundial de Sudáfrica (2010). Fue elegido una vez entrenador mundial Nº 18, tercero de América y primero de la Concacaf. Dos veces fue nombrado el técnico del año en Costa Rica y una vez en Guatemala; único entrenador de Centroamérica en lograr tres campeonatos en distinto países.

Dejar una respuesta