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Hernán Medford dirige actualmente al Xelajú de Guatemala (Foto de archivo).

La profesión de director técnico es de las más injustas que hay. Es importante que los aficionados sepan que se dura tres años de universidad para obtener el título de clase A, que es la que sirve para dirigir equipos profesionales.

Cuando un club entra en crisis deportiva, al primero que señalan es al técnico.

Así lo piensan y lo siguen creyendo los directivos, parte de la prensa y la afición.

Pero yo, como entrenador que soy y como jugador profesional que fui, al analizar el tema, llegó a la conclusión de que los jugadores son los responsables en el 80% de los triunfos y de las derrotas.

Y quiero habla específicamente de los directivos. Cuando ellos cambien esta postura, el fútbol mejorará muchísimo.

Una anécdota como ejemplo. Una vez, cuando yo dirigía Saprissa y Jorge Alarcón era alto dirigente, teníamos seis partidos de no ganar.

Él llegó al camerino y les dijo a los jugadores si no cambiaban de actitud, algunos se marcharían del equipo y que no pasaría lo de siempre, que era echar al entrenador.

¿Adivinen qué paso? Al final de temporada celebramos el campeonato.

Ojalá que muchos directivos tomen como ejemplo lo del señor Alarcón. Él es de los mejores dirigentes que he conocido.

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El josefino Hernán Evaristo Medford Bryan, hoy director técnico de profesión, está instalado en el repertorio de los mejores futbolistas de la historia del fútbol costarricense. Empezó en este deporte en 1980, con 12 años, y se retiró en el 2003, tras jugar para Barrio México (1980- 1985), en ligas menores y la Segunda División; Sagrada Familia (1986); y Deportivo Saprissa (1987-1990, 1993-1994 y 2002-2003), en Costa Rica; Dinamo Zagreb (1990), en Yugoslavia; Rapid de Viena (1991), en Austria; Rayo Vallecano (1991-1992), en España; Foggia (1992-1993), en Italia; Pachuca, (1994-1997), León de Guanajuato, México (1997-2000), y Necaxa (2000-2002), en México. Como jugador del Saprissa ganó tres títulos nacionales (1988, 1989 y 1994) y uno de la Concacaf (1993), además de que monarca de la Liga de Ascenso de España en 1992 con el Rayo Vallecano y de la Primera A de México en 1995-1996 para ascender a la liga profesional con Pachuca, que retiró de por vida su camiseta número 17. También se convirtió en Zagreb en el primer centroamericano en disputar la Copa de la UEFA (hoy ‘Europa League’), junto a Ronald González. En su carrera marcó más de 136 goles en clubes profesionales de seis países y fue elegido el jugador tico más destacado en la década de 1990-1999. Como seleccionado jugó en el Mundial Infantil Sub-16 de China 1985 (anotó ocho goles en el proceso; uno fue a Arabia Saudí en el Mundial), las Copas América de Bolivia 1997 y Colombia 2001, los Mundiales mayores de Italia 1990 (hizo un gol a Suecia) y Corea del Sur y Japón 2002; sumó 18 goles en 89 juegos de clase A. También marcó el famoso del ‘Aztecazo’ a México en el Premundial del 2002, al quitarle al ‘Tri’ un invicto eliminatorio en el Estadio Azteca. Actuó con selecciones de estrellas mundiales, durante las despedidas del arquero inglés Peter Shilton, (1990) y del volante brasileño Dirceu Guimaraes (1991).Como director técnico, dirigió al Saprissa (2003-2006), la Selección de Costa Rica (2006-2008), el León de México (2009), Xelajú Mario Camposeco de Guatemala (2011 -2013 y desde el 2015), el, Real España de Honduras (2013 -20114 y 2015) y la Selección de Honduras (2014). Entre sus logros en el banquillo figuran con Saprissa dos títulos nacionales (2004 y 2006), uno de la Concacaf (2005) y un tercer lugar en el Mundial de Clubes de la FIFA (2005); uno con Xelajú en Guatemala (2012) y otro con Real España en Honduras (Apertura 2013); una vez ganó el grupo 8 de la Liga de Campeones de la Concacaf ante Chivas de Guadalajara (México) y el W Connection (Trinidad y Tobago). Con la Selección ganó la Copa Uncaf en El Salvador (2007) y superó la primera ronda eliminatoria al Mundial de Sudáfrica (2010). Fue elegido una vez entrenador mundial Nº 18, tercero de América y primero de la Concacaf. Dos veces fue nombrado el técnico del año en Costa Rica y una vez en Guatemala; único entrenador de Centroamérica en lograr tres campeonatos en distinto países.

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