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Los jugadores convocados a la Selección Nacional disponen de menos días de vacaciones, pues deben estar listos para los juegos amistosos de la Tricolor. (Foto: Cortesía de la Fedefútbol).

Al finalizar los torneos de fútbol, tanto en nuestro país como en el ámbito mundial, se acerca un periodo que es sumamente importante. Muchos le llaman pretemporada y otros lo denominan periodo general.

Durante las merecidas vacaciones, que normalmente consisten en cuatro semanas sin hacer ninguna actividad física relacionada con fútbol de competencia, los jugadores podrán hacer deportes recreativos, natación, bicicleta y a lo mejor un poco de resistencia aeróbica para no ganar peso y que no cueste el inicio.

Para los que siguen en Selección Nacional será menos el descanso. Se les da unos pocos días y luego se manejan cargas físicas por el desgaste de partidos y estrés al cual se vieron expuestos. De esta forma, no perderán la forma física, dado que pronto tendrán compromisos con la Tricolor.

Hoy nos vamos a centrar en los jugadores del primer ejemplo, esto es, son aquellos que se van de descanso y  se desconectan de todo, los que se van a la playa, montaña, y demás sitios a compartir con sus familias.

De acuerdo a mi experiencia, es recomendable que “descarguen la batería” como yo le llamo y que disfruten a sus seres queridos por ese tiempo.

Una vez que regresen a los equipos se realizan exámenes clínicos  y de laboratorio para tener certeza de la situación en la que se encuentran desde el perfil de lípidos, hemogramas y por consiguiente las pruebas de esfuerzo  ya sea en bicicleta, banda y en el campo.

Con todos esos datos, el preparador físico y el entrenador planifican las sesiones de entrenamiento y los tiempos en cada jornada. En esta etapa se prioriza el aspecto físico y la fuerza. Además del  aspecto técnico-táctico para ir dando una idea del funcionamiento del equipo.

La parte estratégica no es tan importante en este periodo aunque si el equipo tiene partidos amistosos se puede repasar un poco.

Los entrenamientos son fuertes y se trabaja muchas veces y de acuerdo a las facilidades que ofrezca el lugar donde se realice.

Siempre se debe contar con la supervisión nutricional y de descanso. Generalmente son dos o tres sesiones diarias durante 10 o 15 días.

Una vez que se supera esta base, se empiezan a realizar sesiones  normales y con partidos amistosos para complementar el exigente trabajo al que fueron sometidos.

El jugador debe sentirse cansado y cargado de piernas, debe ser consciente que esta será la base de la temporada. La mente debe superar cualquier incomodidad física, y pronto estará listo para competir al mejor nivel físico técnico y táctico.

Todo lo anterior es un proceso normal que deben pasar los equipos en vísperas de una nueva temporada llena de juegos y de exigencia máxima.

En nuestro país, ya se acerca ese momento, dado que estamos a menos de dos meses para que empiece el Torneo Invierno  2015.

Por eso, nadie se puede dormir en este periodo tan importante para el futbolista y para el club que representa.

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Ronald González Brenes es entrenador de fútbol con amplia experiencia en Costa Rica y Guatemala, donde se proclamó campeón con Saprissa y Comunicaciones respectivamente. Dirigió a la Selección Juvenil en el Mundial de Egipto 2009 (cuarto lugar). Fue jugador profesional durane 19 años en Costa Rica, Guatemala, Austria, Yugoslavia, seleccionado en Mundial Juvenil Arabia Saudi Sub-20 , Mayor en Italia 90,y con Saprissa en mundial de clubes en Japón. Vistió la camisa tricolor en 68 partidos clase A.

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