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A Johnny Acosta lo vimos todos, o casi todos, al menos quienes observamos el partido entre Saprissa y Herediano, lanzarle un manotazo al rostro a Fabrizio Ronchetti y luego un golpe en la espalda.

Nada para sorprenderse, así juega Johnny Acosta, o al menos en la mayoría de los encuentros se comporta como un “angelito”, lo siento si no coincidimos, pero crea fama y échate a dormir.

Acosta es de ese tipo de defensas que separa lo permisible de lo inaccesible, se muestran altivos y marcan su territorio a base de amedrentar al delantero rival.

En ocasiones su carta de presentación viene en forma de zancadilla de espaldas al árbitro,  quizá un empujón leve e inocente en un tiro de esquina, o tal vez cierto codo sobrevolando la testa del rival.

Por eso no me sorprendió ese “coqueteo”, esas “caricias” con Roncetti, lo que me causó sorpresa es que en su perfil de Facebook el futbolista ofreció disculpas por su comportamiento.

“Yo sé que es difícil entender que esto venga de un jugador profesional pero realmente fue una situación que se me salió de las manos y como humano perdí la cabeza. En fin… soy un hombre y como tal quiero reiterar mi disculpa a las familias que fueron al estadio y a las que estaban detrás de la pantalla disfrutando del juego”, escribió el zaguero.

Johnny debería disculparse luego de cada compromiso, o al menos en la mayoría de ellos, porque su fútbol es así, fuerte con o sin balón y en ocasiones con un recuerdito de más para el adversario.

Algunos seguro le aplauden sus gracias y para defender el sonoro aplauso vendrán con la cansada y casi obsoleta frase de que el fútbol es de hombres.

Pero no, ese juego tosco y marrullero que apela a los golpes ante la falta de virtudes y calidad es asunto del pasado. Los genios de la intimidación se han extinguido y en nuestras canchas no volvieron a aparecer hombres como Luis Enrique Galagarza, Jorge “Matapín” Ramírez, Jorge “Pavas” Alfaro, Derbin Barboza, o Berny Peña, entre muchos marrulleros.

Por suerte Johnny Acosta no se parece en nada a estos rudos de nuestra historia futbolística, pero tampoco se le puede permitir poseer credencial para lanzar golpes, encararse como gallo de pelea y recurrir a todo aquello que no permita el Fair Play para superar a Ronchetti o a cualquier otro jugador, llámese como se llame y vista la camisa que sea.

Ojalá el arrepentimiento de Johnny Acosta sea sincero, que no sean palabras que se lleve el viento, que calen en su estilo de juego y que en el próximo partido no sienta la necesidad o la obligación de volver a ofrecer disculpas.

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Tiene 20 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad Federada (hoy día Universidad San Judas). Desde 1996 laboró como periodista deportivo en el periódico Al Día. Dos años antes inició en deportes de La Nación. Colaboró con el programa ADN Deportes, proyecto radiofónico de Al Día. Creador del periódico regional Heredia Hoy, producto provincial de La Nación. En los últimos dos años se desempeñó como editor en deportes de Al Día. Para el periódico Al Día efectuó diversas coberturas deportivas nacionales, así como eventos internacionales como Juegos Deportivos Centroamericanos en 1997 en Honduras. Gira amistosa de la Selección a Corea y Japón en el 2002, Copa Oro del 2003, Copa América 2004 en Colombia y Perú. Mundial Juvenil 2007 en Canadá, Gira amistosa de la Selección a Europa en el 2010 y Copa América del 2011 en Argentina. Varios partidos eliminatorios de la Selección en diferentes procesos mundialistas en países como: Jamaica, Estados Unidos, Granada, México, Honduras y Guyana.

1 Comentario

  1. Pregunta: ¿Marcelo, Pepe y Sergio Ramos han pedido disculpas a Lionel Messi, después de cada clásico español?

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