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Júnior Díaz (15), de la Selección de Costa Rica, ante el jamaiquino Adrian Mariappa. (Foto: Archivo de Imágenes en Costa Rica).

La eliminatoria rumbo al Mundial de Rusia 2018 nos está dando una lección de fútbol. Nos enseña que en el ámbito mundial, las distancias se han acortado muchísimo.

Aunque esto ya viene de muchos años atrás, lo que sí será difícil cambiar es la parte económica y la infraestructura de muchos países.

Pero lo bueno es que los jugadores de naciones que no tienen esa capacidad mencionada anteriormente ya no les afecta dentro de la cancha.

Eso es consecuencia de que la mayoría de estos países tienen futbolistas en campeonatos de alto nivel y estos jugadores se desarrollan técnica, táctica y mentalmente mejor.

Si nos enfocamos en nuestra aérea, o sea la Concacaf, la Copa de Oro nos dio un buen ejemplo de esta situación.

En la pasada edición de este torneo vimos como Costa Rica, Panamá y Jamaica le complicaron las cosas a los supuestos grandes del área como son México y Estados Unidos.

Esto nos demuestra que en el proceso eliminatorio de la Concacaf todo será complicado, incluso para los llamados “favoritos”.

Si analizamos el grupo en que fue ubicado Costa Rica en la cuadrangular hacia Rusia, vemos que la Tricolor no tendrá fácil pasar a la hexagonal, pues nuestros rivales tienen un tipo de fútbol que, por antecedentes, nos han resultado difíciles de superar.

Haití es el país que más ha crecido en los últimos años en el Caribe. Jamaica, que por más que se llevó un buen susto contra Nicaragua, es una selección consolidada. Panamá es la selección de mayor crecimiento en Centroamérica.

No obstante, confiamos que con nuestra Selección, gracias a un buen trabajo a manos de Óscar Ramírez, podremos disfrutar de otro Mundial.

Aunque me escuche contradictorio, daré mis posibles seis países que pasarán a la hexagonal de la Concacaf: Costa Rica, Panamá, México, Estados Unidos, Honduras y Guatemala, pero ante todo le deseo éxitos a mi querida selección.

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El josefino Hernán Evaristo Medford Bryan, hoy director técnico de profesión, está instalado en el repertorio de los mejores futbolistas de la historia del fútbol costarricense. Empezó en este deporte en 1980, con 12 años, y se retiró en el 2003, tras jugar para Barrio México (1980- 1985), en ligas menores y la Segunda División; Sagrada Familia (1986); y Deportivo Saprissa (1987-1990, 1993-1994 y 2002-2003), en Costa Rica; Dinamo Zagreb (1990), en Yugoslavia; Rapid de Viena (1991), en Austria; Rayo Vallecano (1991-1992), en España; Foggia (1992-1993), en Italia; Pachuca, (1994-1997), León de Guanajuato, México (1997-2000), y Necaxa (2000-2002), en México. Como jugador del Saprissa ganó tres títulos nacionales (1988, 1989 y 1994) y uno de la Concacaf (1993), además de que monarca de la Liga de Ascenso de España en 1992 con el Rayo Vallecano y de la Primera A de México en 1995-1996 para ascender a la liga profesional con Pachuca, que retiró de por vida su camiseta número 17. También se convirtió en Zagreb en el primer centroamericano en disputar la Copa de la UEFA (hoy ‘Europa League’), junto a Ronald González. En su carrera marcó más de 136 goles en clubes profesionales de seis países y fue elegido el jugador tico más destacado en la década de 1990-1999. Como seleccionado jugó en el Mundial Infantil Sub-16 de China 1985 (anotó ocho goles en el proceso; uno fue a Arabia Saudí en el Mundial), las Copas América de Bolivia 1997 y Colombia 2001, los Mundiales mayores de Italia 1990 (hizo un gol a Suecia) y Corea del Sur y Japón 2002; sumó 18 goles en 89 juegos de clase A. También marcó el famoso del ‘Aztecazo’ a México en el Premundial del 2002, al quitarle al ‘Tri’ un invicto eliminatorio en el Estadio Azteca. Actuó con selecciones de estrellas mundiales, durante las despedidas del arquero inglés Peter Shilton, (1990) y del volante brasileño Dirceu Guimaraes (1991).Como director técnico, dirigió al Saprissa (2003-2006), la Selección de Costa Rica (2006-2008), el León de México (2009), Xelajú Mario Camposeco de Guatemala (2011 -2013 y desde el 2015), el, Real España de Honduras (2013 -20114 y 2015) y la Selección de Honduras (2014). Entre sus logros en el banquillo figuran con Saprissa dos títulos nacionales (2004 y 2006), uno de la Concacaf (2005) y un tercer lugar en el Mundial de Clubes de la FIFA (2005); uno con Xelajú en Guatemala (2012) y otro con Real España en Honduras (Apertura 2013); una vez ganó el grupo 8 de la Liga de Campeones de la Concacaf ante Chivas de Guadalajara (México) y el W Connection (Trinidad y Tobago). Con la Selección ganó la Copa Uncaf en El Salvador (2007) y superó la primera ronda eliminatoria al Mundial de Sudáfrica (2010). Fue elegido una vez entrenador mundial Nº 18, tercero de América y primero de la Concacaf. Dos veces fue nombrado el técnico del año en Costa Rica y una vez en Guatemala; único entrenador de Centroamérica en lograr tres campeonatos en distinto países.

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