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Josef Masopust en 1962, cuando levantó el trofeo del 'Balón de Oro', que lo acreditó como el mejor jugador europeo del año. Lo recibió en el estadio del UDA Dukla, en Praga, antigua Checoslovaquia.

Esta nueva entrega de la columna “El Buzón de Rodrigo” se la queremos dedicar al legendario volante checo, Josef Masopust, llamado “el caballero del fútbol”, el mejor jugador checo del siglo XX, estrella de su país en el Mundial de Chile 1962 y el “Balón de Oro” de France Football en 1962, quien murió este lunes en Praga a la edad de 84 años, tras padecer una larga enfermedad.

“Josef Masopust murió en paz, en el seno de la familia, en su casa de Praga, el lunes 29 de junio por la mañana”, describió Petr Prochazka, miembro de su Club de Amigos, la organización que se encarga de su legado. A pesar de que no se dio ninguna causa de su muerte, la televisión pública checa detalló que luchaba contra una larga y grave enfermedad.

Antes de mostrarse como el cerebro de la selección de la antigua Checoslovaquia, que jugó la final del Mundial de Chile en 1962, Masopust tenía 27 años cuando pasó por Costa Rica y jugó con su querido club, el UDA Dukla de Praga, en las instalaciones de la vieja estructura del Estadio Nacional, de La Sabana, en San José.

Aquella vez, entre 1958 y 1959, Josef se destacó como la figura más emblemática del entonces campeón checoslovaco, que participó en una cuadrangular contra el Bangú de Brasil y los clubes locales Saprissa y Alajuelense, dentro de las recordadas series internacionales de fin y principio de año, con encuentros entre el 25 de diciembre y el 1º de diciembre.

El primer encuentro de los europeos en suelo nacional fue contra los rojinegros, a los que el UDA Dukla goleó por 4-0 el 30 de diciembre de 1958. Y los dos siguientes choques los perdió 1-2 ante los morados y 0-1 con los brasileños del Bangú, que se llevaron el certamen en forma invicta con cinco puntos.

Josef Masopust (izquierda), subcampeón del mundo de 1962, y el arquero Gatner, del UDA Dukla, en el partido en que su club cayó 1-2 contra Saprissa, el 1º de enero de 1959, en el viejo Estadio Nacional (archivo Rodrigo Calvo).
Josef Masopust (izquierda), subcampeón del mundo de 1962, y el arquero Gatner, del UDA Dukla, en el partido en que su club cayó 1-2 contra Saprissa, el 1º de enero de 1959, en el viejo Estadio Nacional (archivo Rodrigo Calvo).

El triunfo 2-1 de los morados ante el equipo de Masopust fue histórico, “en un enorme juego” el 1º de enero de 1959, con goles de Danilo Montero (refuerzo del Herediano) y Mario Catato Cordero, éste último en un golazo de tiro libre para el Saprissa, mientras que el checo Safranek marcó para el UDA Dukla.

Según los diarios de la época, el volante costarricense Marvin Rodríguez se lució ante los checoslovacos y frenó al creador del juego del UDA Ukla, Josef Masopust, en un partido en el cual el locutor, Luis Cartín Paniagua, anunció por los altoparlantes el triunfo de la revolución cubana, que lideró Fidel Castro.

Como país, Checoslovaquia se dividió de forma pacífica en la República Checa y Eslovaquia en 1993, cuatro años después de la caída del régimen comunista que gobernó por cuatro décadas.

Pero, al menos, en la historia de nuestro fútbol el gran campeón de los checoslovacos, el UDA Dukla, quedó registrado con la citada visita de 1958 y 1959, y que después repitió ya sin Josef Masopust en sus filas, en 1969, 1970 y 1971.

Entre los años 60, 70 y 80, otros ocho equipos checoslovacos vinieron al país para jugar en el Estadio Nacional, en los casos de la Selección Mayor y los clubes Slovan de Bratislava, Jednota Trencin, Sparta de Praga, Lokomotive, Kocise, Slavia de Praga,  Inter de Bratislava, Bohemians de Praga y Kuvo Kunova Teplica.

El golazo de tiro libre de Mario 'Catato' Cordero, para vencer al arquero Gartner, del UDA Dukla checoslovaco. El club de Josef Masopust cayó 1-2 con el Saprissa, el 1º de enero de 1959, en el Estadio Nacional (archivo Rodrigo Calvo).
El golazo de tiro libre de Mario ‘Catato’ Cordero, para vencer al arquero Gartner, del UDA Dukla checoslovaco. El club de Josef Masopust cayó 1-2 con el Saprissa, el 1º de enero de 1959, en el Estadio Nacional (archivo Rodrigo Calvo).

“CABALLERO DEL FÚTBOL”

Josef Masopust había nacido hace 84 años, el 9 de febrero de 1931, como el sexto hijo de una familia de mineros en Strimice, un pequeño pueblo de la ciudad de Most, al norte de la región de Bohemia, que no ya existe porque fue demolido para construir una mina de carbón.

Después de empezar en el club de su localidad natal, el humilde FK Baník de Most, fichó por el FK Teplice a los 19 años, cuando aún era un adolescente y empezó allí su carrera en la máxima categoría del fútbol profesional. En 1952, se unió al UDA Dukla de Praga, el club militar que pertenecía al ejército de la capital checa y que fue creado sobre el modelo soviético.

El jugador checo fue uno de los mejores mediocampistas de su generación. Era un buen regateador, capaz de librarse con estilo de la mitad del equipo rival antes de marcar a portería vacía.

“Masopust era un jugador al que admiraba mucho. Era un caballero, tanto dentro como fuera del campo. En su día, Josef fue un jugador realmente excepcional. Era el clásico volante del Dukla Praha, con instinto y talento para marcar y con una extraña habilidad para regatear con elegancia. Se mereció ganar el “Balón de Oro” en 1962 y fue parte de la Checoslovaquia que terminó segunda en Chile ese año”, apuntó el presidente de la UEFA, el francés Michel Platini, en la página oficial (www.uefa.com).

Era apodado “el caballero del fútbol” por su comportamiento y elegancia sobre el terreno de juego, que era poco conocida entre los volantes defensivos al saltar a la fama con la camiseta del UDA Dukla, el club militar que pertenecía al ejército de Praga y que fue creado sobre el modelo soviético.

Para él, ese elocuente apelativo le quedó como anillo al dedo y se le indilgó luego de que protagonizó un gesto de fair play (juego limpio), que fue inesperado, dos semanas antes de jugar la final del Mundial de 1962 en Chile, cita en la que dejó su huella y se destapó como un gran futbolista en el mediocampo.

“Como todos los niños, soñé con jugar en la final de la Copa del Mundo. También soñé con marcar un gol en ella”.

Masopust (centro) ante Pelé, en el juego que finalizó 0-0 en la primera fase del Mundial de Chile. El checoslovaco  protagonizó un gesto de juego limpio que impactó astro brasileño (foto FIFA.com).
Masopust (centro) ante Pelé, en el juego que finalizó 0-0 en la primera fase del Mundial de Chile. El checoslovaco protagonizó un gesto de juego limpio que impactó astro brasileño (foto FIFA.com).

GOL EN LA FINAL DE 1962

En el partido de la fase de grupos entre Checoslovaquia y Brasil (finalizó 0-0, en Viña del Mar), que después lucharían por el título, Masopust se encontró ante el astro Pelé, que era víctima de una lesión muscular. Ante esto, Josef se paró para permitir al brasileño hacer un pase. “Fue un gesto que nunca olvidaré”, resaltó Pelé.

El suramericano le devolvió el gesto lanzando el balón fuera. Pelé fue baja y no pudo seguir en el campeonato por un desgarro en el músculo aductor izquierdo, sufrido ya en la primera media hora por un remate desviado al pegar la punta del zapato en el zacate.

“Como todos los niños, soñé con jugar en la final de la Copa del Mundo. También soñé con marcar un gol en ella”, recordó Josef.

Dicha ilusión se le cristalizó el 17 de junio de 1962, en Santiago de Chile, donde Masopust abrió el marcador en la final del Mundial de la FIFA, al anotarle a los 16 minutos al mítico arquero brasileño Gilmar, pero fue Brasil el que le dio la vuelta al resultado y ganó su segundo cetro universal por 3-1.

“Masopust fue uno de los mejores jugadores que he visto”, recalcó Pelé años más tarde. “Pero no es posible que haya nacido en Europa. Con esos regates explosivos, ¡tuvo que ser brasileño!”.

Pese a perder la final mundialista, Masopust fue recibido como un héroe en Praga. Unos meses más tarde, fue premiado con el “Balón de Oro” de 1962, concedido por la revista parisina France Football como el mejor jugador de Europa, en un acto sencillo antes del partido de los cuartos de final de la Copa de Europa, de la UEFA, que le enfrentaba al Benfica de Lisboa, Portugal.

“No hubo ceremonia. Eusébio (astro luso del Benfica) sólo estrechó las manos conmigo, puse el trofeo en mi bolsa de deportes y volví a casa en el tranvía”, recordó Masopust años después, sobre una recompensa lógica y merecida para el organizador de la selección que fue subcampeona del mundo.

“Fue el más bello regalo de Navidad de mi vida”, revivió Masopust. “Cuando era joven, tenía tres sueños: ir a Praga, jugar con la selección nacional y ganar el ‘Balón de Oro’… Y lo logré”.

Durante aquella época, su “Balón de Oro” pasó casi desapercibido en su país. “El comunismo no era favorable a la individualidad”, se lamentaba el jugador, quien recibió como prima por la segunda plaza en el Mundial la suma de 5.000 coronas (unos 136 euros, según la tasa de cambio actual).

Josef Masopust (arriba, de primero, de izquierda a derecha), con el UDA Dukla en Praga. En el club del ejército checolosvaco jugó 16 años y ocho ligas (foto archivo Rodrigo Calvo).
Josef Masopust (arriba, de primero, de izquierda a derecha), con el UDA Dukla en Praga. En el club del ejército checolosvaco jugó 16 años y ocho ligas (foto archivo Rodrigo Calvo).

CON LA CAMISETA DE SU PAÍS

La carrera internacional Josef Masopust empezó ante Hungría en 1954 y, en total, disputó 63 partidos de clase A y anotó 10 goles con la selección checoslovaca, en la que actuó durante 12 años, de 1954 a 1966, incluidos los Mundiales de la FIFA de 1958 en Suecia y de 1962 en Chile. Durante ese lapso, ganó la medalla de bronce en la Eurocopa de 1960, disputada en Francia.

Las condiciones en la Checoslovaquia comunista significaron que el legendario jugador pasara 16 temporadas en el equipo del ejército, el predominante UDA Dukla, con el que fue ocho veces campeón de la Primera División de su país, entre 1952 y 1968; allí completó 386 encuentros y anotó 79 tantos.

El Dukla también asombró en el Viejo Continente y fue semifinalista de la Copa de Europa, durante la temporada 1966-1967. Su éxito nunca fue una sorpresa, ni una casualidad. Tenía calidad suficiente para deslumbrar siempre con el balón.

Considerado como un creador de fútbol debido a su habilidad con el pase, también fue un gran goleador. Su velocidad no fue su mayor ventaja, pero estaba en condiciones de regatear a los adversarios antes de marcar. “Podía ir a la derecha, luego a la izquierda, controlando el balón con los dos pies”. El eslalon de Masopust le dejaba un camino para correr en solitario.

“Quienes lo vieron en acción son los más capacitados para definir sus cualidades comunes: una energía admirable, una gran precisión en el pase y la moral suficiente para levantar un partido, cuando todo está en contra”, describió el sitio UEFA.com.

Josef Masopust como miembro de la Selección de la FIFA que, en 1963, se midió a la de Inglaterra en Londres (foto archivo de Rodrigo Calvo).
Josef Masopust como miembro de la Selección de la FIFA que, en 1963, se midió a la de Inglaterra en Londres (foto archivo de Rodrigo Calvo).

A pesar de la restricción para salir de su país de origen, Masopust tuvo el honor de jugar al lado de grandes jugadores de su generación, como el argentino Alfredo di Stéfano, el francés Raymond Kopa y el español Francisco Paco Gento, cuando representó a la FIFA o la UEFA en prestigiosos amistosos.

Cuando tenía 37 años, el régimen comunista le autorizó, por fin, a dejar en 1968 al UDA Dukla de Praga, con el fin de jugar en el extranjero por tres temporadas en el club belga Royal Crossing Club de Molenbeek, en calidad de futbolista y entrenador, con el que se retiró en 1970 y alcanzó el ascenso a la Primera División.

Su trayectoria en el banquillo continuó con el UDA Dukla de Praga, en 1973 a 1976, pero fue con el FC Zbrojovka Brno con quien conquistó el título de la liga checa en 1978. Más tarde, en los años 80, fue seleccionador nacional de Checoslovaquia durante cuatro años, entre 1984 y 1988, antes de pasar un período de tres años con la selección olímpica de Indonesia.

También fue seleccionador de Checoslovaquia entre 1984 y 1988. Años antes fue, en una ocasión, monarca de ese país como entrenador, en las filas del equipo Zbrojovka Brno en 1978.

Masopust fue, durante cuatro décadas, el único checo ganador del “Balón de Oro”, hasta que su compatriota Pavel Nedved se llevó el anhelado premio en el 2003.

Ahora, con la muerte del legendario futbolista checo, es el francés Raymond Kopa, ocho meses más joven, el “Balón de Oro” de más edad que sigue con vida.

Masopust (centro) junto a su compatriota, Pavel Nedved y el jerarca de la UEFA, el francés Michel Platini, en un encuentro de ganadores del "Balón de Oro", al mejor futbolista europeo, el  9 de diciembre del 2010 en Praga, República Checa, poco antes de su cumpleaños número 80, el 9 de febrero del 2011 (AFP).
Masopust (centro) junto a su compatriota, Pavel Nedved y el jerarca de la UEFA, el francés Michel Platini, en un encuentro de ganadores del “Balón de Oro”, al mejor futbolista europeo, el 9 de diciembre del 2010 en Praga, República Checa, poco antes de su cumpleaños número 80, el 9 de febrero del 2011 (AFP).

GALARDONES PARA UN GRANDE

En el 2000, Masopust recibió uno de los reconocimientos más significativos al ser nombrado mejor futbolista checo del siglo XX. Además, fue nombrado por el astro Pelé como uno de los mejores 100 mejores futbolistas con vida de la FIFA, en marzo de 2004.

Y, para conmemorar el Jubileo de la UEFA en el 2004, se le pidió a cada federación nacional que eligiera a su jugador más destacado durante los 50 años anteriores, por lo que la República Checa escogió sin dudar a Josef Masopust como su “Jugador de Oro”.

“Lo que me fastidia, es que el fútbol haya pasado a ser algo terriblemente agresivo y brutal. Tengo la impresión que ya no es deporte sino un negocio”, señaló Masopust en el 2011, con ocasión de su cumpleaños número 80 y recibió un homenaje de la FIFA.

Una estatua con su efigie a tamaño natural fue inaugurada enfrente del estadio del FK Dukla de Praga en el 2012, con ocasión del 50 aniversario del Mundial 1962 en Chile.

Ese mismo año, Masopust fue nombrado ciudadano honorario de Praga del 2012, en una emotiva ceremonia en la capital checa, la ciudad en la que pasó casi toda su vida.

“Aprecio mucho ser ciudadano honorario de Praga. Yo era un niño de pueblo del norte de Bohemia, y siempre tenía la capital en mente. Sabía que quería llegar allí, y que también quería jugar a fútbol. Estaba dispuesto a todo para llegar a Praga. Ahora llevo aquí 60 años”, apuntó esa vez Josef Masopust.

En su memoria se celebró esta semana un minuto de silencio en el Comité Ejecutivo de la UEFA en Praga. Además, se dio otro minuto de silencio antes de la final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA, que Suecia le ganó 4-3 en penales a Portugal, que se disputó en la capital checa este martes por la noche.

Toda una leyenda del balompié checo, que una vez durante su juventud, entre 1958 y 1959, pasó y brilló por Costa Rica.

FUENTES: Libros “Historia del Deportivo Saprissa, 1932-1987” (1988), de José Antonio Pastor; y “Memoria de Liga Deportiva Alajuelense (1995), de Armando Mórux; revista “Estadio Nacional: Historias de sol y sombra, 1924-2011” (2011); sitios UEFA.com, Marca.com y El Mundo.es; y Agence France-Presse (AFP).

Masopust vio en vida la inauguración de una estatua suya, a tamaño natural, enfrente del estadio del FK Dukla de Praga, equipo checo con el que jugó entre 1952 y 1968 (AFP).
Masopust vio en vida la inauguración de una estatua suya, a tamaño natural, enfrente del estadio del FK Dukla de Praga, equipo checo con el que jugó entre 1952 y 1968 (AFP).
Josef Masopust (derecha) el 7 de febrero del 2011, en Praga, República Checa, donde el presidente de la FIFA, Joseph Blatter le brindó un homenaje sobre su exitosa carrera deportiva, con motivo de su cumpleaños número 80 (AFP).
Josef Masopust (derecha) el 7 de febrero del 2011, en Praga, República Checa, donde el presidente de la FIFA, Joseph Blatter le brindó un homenaje sobre su exitosa carrera deportiva, con motivo de su cumpleaños número 80 (AFP).
Masopust asistió a dos Mundiales en su juventud, para Suecia 1958 y Chile 1962. El año pasado, la leyenda checa estuvo en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro, con motivo del Mundial de Brasil 2014 (AFP).
Masopust asistió a dos Mundiales en su juventud, para Suecia 1958 y Chile 1962. El año pasado, la leyenda checa estuvo en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro, con motivo del Mundial de Brasil 2014 (AFP).
Jugadores de Suecia y de Portugal respetan un minuto de silencio en honor al exfutbolista checo, Josef Masopust, quien murió el lunes 29 de junio, antes de la final del Campeonato de la UEFA Sub-21 que ganaron los suecos en penales, este 30 de junio en Praga, República Checa (AFP).
Jugadores de Suecia y de Portugal respetan un minuto de silencio en honor al exfutbolista checo, Josef Masopust, quien murió el lunes 29 de junio, antes de la final del Campeonato de la UEFA Sub-21 que ganaron los suecos en penales, este 30 de junio en Praga, República Checa (AFP).

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Tiene 35 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Noticias Monumental, de Radio Monumental (1981-1983), y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (1991-1992). Estuvo ligado al Grupo Nación, primero en la revista “Triunfo” (1983-1991 y 1992-1993), luego en los periódicos “Al Día” (1993-1995) y “La Nación” (1995-2014). Fue designado "Redactor del Año" de “La Nación” en 1997 y obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas” en 1993 (compartido) y 2013. Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional, especializado en datos de selecciones nacionales de fútbol y de los futbolistas costarricenses que juegan en el exterior. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo”, en la que responde consulta de los lectores. Tiene amplia experiencia en la cobertura de Mundiales de Fútbol en todas las categorías, así como de la Copa América 2011, la Copa de Oro del 2000 y la "Champions League" de la UEFA del 2000. Del 2010 al 2014 fue subeditor de Puro Deporte (“La Nación”), encargado de publicaciones deportivas especiales. Desde 1989 es corresponsal del semanario “France Football” de Francia y, desde 1990, integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania. A partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football”, para elegir cada año al mejor jugador del mundo.

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