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Pedro Beirute, Abogado y Notario Público, Expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol
Pedro Beirute, Abogado y Notario Público, Expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol

El bolsillo o cabeza de la FIFA, a la cual está adscrita CONCACAF, un tal señor Blater, podría terminar sus tantos años de dudoso mandato haciendo lo correcto. Promoviendo de inmediato el cambio de las leyes que rigen parte del juego del deporte mas lindo y popular del mundo entero, para que  a partir de las próximas eliminatorias rumbo a RUSIA 2018, se disponga que en jugadas dentro del área de evidente confusión o duda el partido deba detenerse por 30 segundos o un minuto para que se repita la escena y poder darla por buena o bien anularla.

Es incluir la tecnología porque ya la capacidad humana falla a diario. Ya no es uno, sino muchos árbitros sinvergüenzas, que desde su nombramiento como juez de un tipo de partidos de éstos comentan en sus casas, en sus bares, en sus lugares de recreo, a sus amigos, que no les quedará más que parcializarse a favor del público en este caso mexicano. Porque si no los matan, porque si no se da una final con México o Estados Unidos hablando de la CONCACAF, no los vuelven a nombrar. Entonces, ¿a quién se debe  que perseguir? A quienes nombran árbitros, a quienes nombran a los que nombran árbitros, a quienes nombran a los que nombran a los federativos de FIFA y al final de cuentas a su cabeza, señor Blatter. Vean sus cuentas de banco, sus carros, sus casas, sus propiedades A PARTIR DE HOY.

La vulgaridad de árbitro gringo que le robó el partido a los panameños, justifica que deba SER SACADO DEL ARBITRAJE PERO DE INMEDIATO. ES MAS, sin derecho a defensa alguna. Porque se le detuvo en “flagrancia” y todo el mundo lo vio. ¿Qué defensa podría dar? Nada de nada. Algunos comentaristas mexicanos, sinvergüenzas evidentemente, pocos por cierto, se dejan decir que México jugó mejor que Panamá. ¿Cuál partido vieron?

Un partido de ahora en adelante donde juegue México, jamás podría ser pitado ni por gringos ni por guatemaltecos. Lo mismo si juegan los norteamericanos. Porque se tapan con la misma cobija. Otros comentaristas, los más numerosos, no son sinvergüenzas y reconocieron que el árbitro gringo actuó incorrectamente. Otros se dejaron decir que sin ese “juez” México jamás llegarían a esta y otras finales.

Para variar, este tipo de árbitros nunca se equivocan con los equipos llamados “grandes” pero no porque hoy día jueguen maravillosamente, sino porque tienen un gran público que los apoya, unos sanos y decentes y otros viles vulgares, pachucos de padre y madre, que no sólo avalan o respaldan la porquería de arbitraje sino que les tiran de todo a jugadores y quienes estén en la cancha.

A partir de hoy no sólo el FBI que ya investiga a la CONCACAF, sino la policía del mundo entero, debe investigar si las cuentas bancarias de éste árbitro y el guatemalteco que también fue corrupto en la interpretación de las reglas del juego en contra de Costa Rica, se abultan, se engordan, si cambian de carro este mismo año, compran casa nueva, toman vacaciones de medio año en lugares exóticos. Así no habrá duda de la corrupción vista por el mundo entero.

Los jugadores mexicanos y los ciudadanos de este bello país hermano no tienen la culpa de esa cochinada de arbitraje. Lo son cuando se convierten en los mil ladrones, no en los cuarenta, sino en los mil secuaces que siguen a Blatter y a muchos dirigentes de la FIFA que aún no han caído.

El futbol pierde credibilidad  y para recuperarla hoy mismo Blater, en Suiza o donde se encuentre, antes de irse en Enero del 17, debe promocionar el cambio de las leyes relacionadas con la revisión de jugadas dentro del área cuando hay evidente duda.

Algunos comentaristas mexicanos corruptos, como un pendejo que lo ponen a decir pendejadas en Fútbol Picante se dejan decir para justificar la corrupción del árbitro que al final de cuentas el fútbol es así, que en otros partidos ha sido la misma cosa.

Mientras tanto, el Bolillo Gómez hasta pensó en retirarse del futbol por esa porquería de arbitrajes y reiteró, como lo hago yo, que los jugadores, gente de la cancha es gente limpia, buena, sana. No son ellos los corruptos. La corrupción viene de la cabeza para abajo, entiéndase Blatter y sus mil ladrones o secuaces.  Son los que “organizan” calendarios, fechas de juego. Son los que nombran árbitros, los que expulsan jugadores a los 26 minutos de un primer tiempo, los que se impresionan cuando hay 80.000 mexicanos en un estadio. Véanle la cara al gringo. Sólo véanle su culpa, su ignorancia, su mala intención. Por sus ojos los conoceréis. Los buenos mexicanos hablaron de robo de un partido. Eso lo dijeron mil comentaristas.

Lo de este partido México y Panamá y México Costa Rica no fue ni más ni menos que un ROBO A PITO ARMADO.

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Pedro Beirute, Abogado y Notario Público, Expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (1998) Ligado desde 1975 a la Federación a través del antiguo Tribunal de Penas, Comisión Disciplinaria a la fecha. Conductor y productor del programa televiso El Abogado en su Casa. Especialista en Derecho de Familia.

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